En el Senado, legisladores y expertos subrayan que las alianzas entre gobierno e iniciativa privada son clave para un sistema de salud más resiliente e innovador, coincidiendo con la clausura de un programa que capacitó a 20 funcionarios en temas como prevención y digitalización.
En el Senado de la República, donde las discusiones sobre salud suelen armarse con la precisión de un buen mole, pero con la seriedad de un chequeo médico, se reunieron legisladores, especialistas y representantes del sector privado. El evento, invitado por el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía, se centró en cómo las alianzas entre lo público y lo privado pueden tejer un sistema de salud más fuerte, equitativo y con un toque de innovación que no se quede en promesas.
El conversatorio, realizado este noviembre de 2025 en las instalaciones del Senado en la Ciudad de México, abordó el rol del Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este plan, presentado como una hoja de ruta para el desarrollo, pone en el centro a la industria farmacéutica y de dispositivos médicos, sectores que ya generan más de 2.17 millones de empleos y representan el 5.1% del PIB nacional, con ventas por 1.63 billones de pesos en 2024.
Reyes Carmona, con la claridad de quien sabe que en economía la salud es como el agua: indispensable para todo, destacó que el Plan México ha sacado a la luz un crecimiento que antes andaba medio tapado. «Ahora hay una oportunidad de negocio para las empresas que coadyuvan con el gobierno, para generar desarrollo en las regiones y sinergias que funcionen como equipo bien aceitado», señaló el senador, recordando que México es el mayor exportador de dispositivos médicos en Latinoamérica y el quinto a nivel mundial, con proyecciones de triplicar su expansión en este sexenio.
El Plan México busca atraer 2 mil millones de dólares anuales en inversiones para 2030, enfocándose en producción nacional de medicamentos, vacunas de ARN mensajero como las de Pfizer y Moderna, y bioincubadoras en parques industriales. Esto no solo reduce la dependencia de importaciones, sino que prioriza compras públicas a laboratorios que inviertan en el país a partir de 2026, un movimiento que ya ha anunciado inyecciones de 400 millones de dólares de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID).
José Manuel Cruz Castellanos, presidente de la Comisión de Salud, intervino con datos que pintan el panorama de un médico en su consulta: 90% de conocimiento para diagnosticar y solo 10% de estudios de laboratorio. «Desde el Senado vemos los huecos en la legislación y los vamos tapando, como en temas reproductivos, derechos de las mujeres o enfermedades raras, donde estamos empujando más diagnósticos», explicó. En marzo de 2025, durante un foro nacional, Cruz Castellanos propuso legislar para garantizar detección temprana y tratamientos para padecimientos como la hipercolesterolemia familiar, que afectan a entre 4.4 y 7.4 millones de mexicanos.
Estas enfermedades raras, con más de mil tipos identificados y un 80% de origen genético, demandan un registro nacional y centros especializados, como se discutió en sesiones del Senado. Cruz Castellanos llamó a asociaciones civiles a enviar datos sobre pacientes y medicamentos necesarios, para que el sistema no deje a nadie en la banca, especialmente en un país donde el 70% de estos males no tienen tratamiento específico y se diagnostican tarde, complicando la rehabilitación.
Karina Lerma, presidenta de SwissCham México, la Cámara Suizo-Mexicana de Comercio e Industria, que representa a 40 empresas suizas generando 40 mil empleos directos, enfatizó que la innovación sostenible en salud solo sale de alianzas que junten la técnica del privado con los objetivos del público. «Es la única forma de articular capacidades y hacer que las cosas avancen sin tropiezos», dijo Lerma, quien ha liderado misiones económicas suizas y programas de educación dual en salud, como el de 2024 con Roche México y la Swiss School of Public Health.
Posterior al conversatorio, Reyes Carmona clausuró la quinta edición del Programa de Salud Pública 2025, una iniciativa que, como un buen café de olla, calienta ideas prácticas. Veinte funcionarios públicos mexicanos recibieron capacitación de expertos suizos en gasto inteligente, modelos de prevención, interoperabilidad digital, innovación en diagnóstico temprano, envejecimiento saludable y sistemas resilientes. Este programa, organizado por SwissCham México con Cámaras Suizas en Latinoamérica, fortalece lazos bilaterales y alinea con reformas como la reciente a la Ley General de Salud, que incorpora el autocuidado para combatir la resistencia antimicrobiana, responsable de 1.27 millones de muertes globales al año.
El impacto de estas discusiones se ve en el panorama más amplio: el Programa de Trabajo del Sector Salud 2024-2030, presentado por Sheinbaum, prioriza la promoción de la salud, calidad en atención y modernización con expediente clínico electrónico en todas las instituciones. Para los lectores, esto significa oportunidades concretas, como empleos en bioincubadoras o acceso mejorado a diagnósticos en regiones alejadas, gracias a telemedicina y políticas que evitan la fragmentación del sistema.
En un cierre más relajado, como platicar en la tiendita del barrio, Reyes Carmona iluminó el Senado con azul rey, en conmemoración del autocuidado y la resistencia antimicrobiana, un guiño a que la salud no es solo leyes, sino acciones diarias. SwissCham, con su red de 61 miembros en sectores como farmacéuticos y tecnología, sigue impulsando eventos trimestrales para más sinergias, asegurando que México no se quede atrás en la carrera global por una salud equitativa.
