La actividad en el Viejo Continente no da tregua y este miércoles la UEFA Champions League nos receta una cartelera de esas que paralizan la oficina y ponen a todos a buscar una pantalla. Desde el mediodía, tiempo del centro de México, los gigantes de Europa saltan a la cancha en una jornada crucial para definir posiciones rumbo a la siguiente fase. Los reflectores apuntan principalmente a Grecia y Madrid, donde merengues y colchoneros tienen pruebas de fuego que no admiten errores.
El Real Madrid, eterno «Rey de Europa», se mete a la boca del lobo visitando al Olympiacos en el Estadio Georgios Karaiskakis. No es un secreto para nadie que jugar en suelo heleno es un dolor de muelas para cualquier visitante, por más blasones que tenga en la camiseta. Los blancos llegan con la obligación de sacar la casta y amarrar puntos vitales, sabiendo que, en esta competencia, pestañear es sinónimo de meterse en broncas innecesarias de cara a la clasificación directa.
Mientras tanto, en la capital española se va a armar la de Dios es padre. El Atlético de Madrid le abre las puertas del Estadio Metropolitano al Inter de Milán, en lo que pinta para ser el duelo más ríspido de la jornada. Se espera un choque de mucho colmillo y pierna fuerte; son dos escuadras que saben sufrir, que manejan el oficio defensivo como pocos y que no regalan ni los buenos días. Es un partido de estilos rocosos donde el que cometa el primer error, seguramente pagará la cuenta completa.
Pero el menú no termina ahí, banda. En Londres se cocina otro platillo gourmet con el Arsenal midiéndose al siempre poderoso Bayern Múnich. Los «Gunners» traen cuentas pendientes con los bávaros, que históricamente los han traído de hijos en esta competición, propinándoles goleadas que todavía duelen en el orgullo inglés. Es el momento de la verdad para que los locales den un golpe en la mesa y demuestren que tienen la jerarquía para pelear con los pesos pesados.
Por su parte, el Liverpool quiere armar la fiesta en Anfield recibiendo al PSV Eindhoven. Aunque en el papel los «Reds» salen como amplios favoritos para llevarse el gato al agua, los granjeros holandeses son un hueso duro de roer y suelen crecerse ante los escenarios imponentes. Se pronostica un partido de ida y vuelta, con esa intensidad vertiginosa y vertical que tanto le gusta a la tribuna inglesa y que suele regalarnos marcadores abultados.
Hay que recordar que en este punto de la temporada, la calculadora empieza a jugar su propio partido. Con el formato de la competición apretando la tabla general, cada gol cuenta y cada empate sabe a derrota para los que aspiran a levantar la «Orejona». Los equipos ya no pueden andar cascareando ni especulando; necesitan sumar de a tres para evitar los cruces de la muerte en las rondas de eliminación directa que se avecinan.
Para la afición mexicana, este banquete europeo cae como anillo al dedo para ir calentando motores antes de que arranque la Liguilla por la noche. Las transmisiones arrancan desde temprano, obligando a más de uno a aplicar la «doble pantalla» en la chamba o a escaparse a la hora de la comida para no perderse ni un detalle de la acción en las canchas del otro lado del charco.
Tácticamente, veremos duelos de ajedrez puro. Mientras Carlo Ancelotti buscará gestionar el desgaste de su plantilla en un ambiente hostil, el «Cholo» Simeone tendrá que proponer un poco más ante su gente sin descuidar la retaguardia, fiel a su estilo. En la Champions, la manta es corta: si te tapas la cabeza, te destapas los pies, y hoy la exigencia física y mental será brutal para todos los involucrados.
Finalmente, el resto de la jornada europea complementa un día redondo para el balompié mundial. Si bien los focos están en los cuatro grandes duelos mencionados, en Europa no hay rival pequeño y las sorpresas están a la orden del día. Así que, preparen la botana y ajusten sus relojes, porque el balón con estrellas ya rueda y promete regalarnos una tarde de alarido antes de dar paso a nuestra liga local.
