Tragedia en Teotihuacán: El plan del INAH para recuperar la zona tras el ataque armado

La tranquilidad que suele envolver a la imponente Pirámide de la Luna se rompió de golpe, convirtiendo un punto de encuentro mundial para la cultura en el escenario de una situación que nadie hubiera imaginado. Tras la agresión con arma de fuego que sacudió a turistas y locales, dejando un saldo doloroso de dos personas fallecidas —incluyendo al atacante— y 13 lesionados, la zona arqueológica ha quedado en silencio, resguardada bajo llave. Mientras la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) sigue con la tarea de recabar indicios y reconstruir lo sucedido, la pregunta que muchos se hacen es qué pasará ahora con este recinto histórico y cómo se sanarán las heridas en un sitio tan simbólico.

La presidenta Claudia Sheinbaum fue clara durante su conferencia matutina de este martes: la seguridad en nuestras zonas arqueológicas tiene que ponerse a la altura de los tiempos actuales. El plan es revisar a fondo los protocolos, ver si hace falta equipamiento nuevo y asegurar que nunca más alguien pueda ingresar con un arma de fuego a un espacio que es patrimonio de todos. Aquí es donde entra el papel del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). El instituto no solo se encarga de cuidar las piedras y las estructuras, sino de coordinar los trabajos de limpieza y renovación integral para que el daño causado por este incidente no deje huella física en el recinto.

Aunque es la primera vez que un evento de esta naturaleza ocurre en el lugar, el INAH tiene mucha experiencia gestionando espacios complejos, pues tiene bajo su responsabilidad 194 zonas arqueológicas y una paleontológica en todo el país. Teotihuacán, al ser la segunda más visitada después del Templo Mayor en la Ciudad de México, requiere una atención quirúrgica. Por eso, será personal especializado quien tome las riendas de la restauración, asegurándose de que, al reabrir sus puertas este miércoles 22 de abril, los visitantes encuentren el sitio impecable y listo para recibir a la gente de nuevo.

Mientras el INAH trabaja en la recuperación del espacio, el gobierno federal sigue de cerca la salud de los heridos. La secretaria de Gobernación, Rosa Isela Rodríguez, informó que, afortunadamente, seis de las personas lesionadas ya fueron dadas de alta, y aunque todavía quedan siete hospitalizadas, el reporte médico indica que sus vidas no corren peligro. Además, las autoridades mantienen comunicación constante con las embajadas de los países de origen de los afectados, brindándoles el apoyo necesario en este momento tan difícil. El compromiso ahora es doble: avanzar con la justicia para esclarecer los hechos y garantizar que Teotihuacán siga siendo ese lugar donde la historia se siente segura.

 

 

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