A menos de tres meses de su apertura, el Jardín Flotante Tlallipan alcanzó los 500 mil visitantes, cifra que el Gobierno de la Ciudad de México presenta como un indicador de la demanda por nuevos espacios públicos, aunque también plantea el reto de garantizar que la alta afluencia sea compatible con el mantenimiento, la seguridad y la calidad de los servicios que ofrece este proyecto elevado.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó el acto conmemorativo por la llegada de la visitante número 500 mil, acompañada por el secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, y el director general de Servicios Metropolitanos (SERVIMET), Carlos Mackinlay. El Jardín Flotante Tlallipan fue inaugurado el pasado 7 de junio y forma parte de la estrategia de recuperación y ampliación del espacio público en la capital.
Durante el evento, Brugada destacó que el proyecto se ubica en una zona considerada estratégica por su cercanía con el Centro Histórico y su conexión con distintos puntos de la red de transporte público. De acuerdo con el Gobierno capitalino, el espacio mantiene conexión peatonal con Metro Chabacano, así como con los accesos hacia San Antonio Abad y Pino Suárez, lo que busca facilitar el tránsito entre distintas zonas de la ciudad.
La mandataria señaló que el Jardín Flotante cuenta con un recorrido cercano a los dos kilómetros y seis elevadores, además de áreas de descanso, fuentes, esculturas y zonas verdes. La infraestructura busca convertir un espacio de tránsito en un lugar de permanencia y convivencia, una apuesta que responde a la necesidad de ampliar el acceso a espacios públicos gratuitos en zonas densamente urbanizadas.
Más allá de su función recreativa, el proyecto concentra servicios comunitarios. La Casa de Día para Adultos Mayores reporta una atención de entre 100 y 150 personas diariamente, con actividades de estimulación cognitiva y servicios preventivos de salud. La Sala de Infancias, por su parte, recibe hasta 120 menores al día, mientras que el Cuenco de las Emociones proporciona orientación psicológica grupal, consejería e intervención en crisis sin costo.
El componente de alimentación también forma parte de la oferta del lugar. El programa Del Campo a la Ciudad recibe alrededor de 400 personas al día y comercializa frutas y verduras a precios accesibles, con ventas de hasta tres toneladas diarias, según información oficial. A ello se suma la Tienda de la Tierra, donde productores ofrecen alimentos tradicionales y productos naturales; este espacio ha recibido alrededor de 10 mil personas.
La cultura, el deporte y la recreación complementan las actividades del parque elevado. El Gobierno capitalino reporta proyecciones artísticas, áreas para corredores y activación física, además de talleres impartidos por personal de la Secretaría de Cultura. Entre las actividades señaladas como de mayor demanda se encuentran el jumping y las funciones en la pantalla de cine al aire libre.
En materia ambiental, el Jardín Flotante alberga especies de flora nativa de distintas regiones del país y cuenta con áreas especializadas, como el Jardín Xerófilo y el Jardín de Polinizadores. De acuerdo con las autoridades, este último ha favorecido la presencia de mariposas y capullos al aire libre, mientras que el mantenimiento del espacio depende de cuadrillas de Obras y Servicios Urbanos, sistemas de riego asistido y mecanismos de captación de agua de lluvia.
El dato de los 500 mil visitantes, sin embargo, también coloca bajo escrutinio la capacidad de la infraestructura para atender una demanda que creció rápidamente. Una afluencia de este tamaño en menos de tres meses obliga a mantener condiciones adecuadas de limpieza, accesibilidad, seguridad, mantenimiento de elevadores y conservación de las áreas verdes, particularmente si el objetivo es que el proyecto opere como un espacio público de uso cotidiano y no únicamente como un atractivo turístico.
El director general de SERVIMET, Carlos Mackinlay, sostuvo que el Jardín Flotante representa un nuevo espacio turístico y recreativo que busca reconectar mediante un cruce peatonal agradable distintas zonas de la capital. La administración local lo considera además parte del concepto de las UTOPÍAS, orientado a combinar servicios sociales, cultura, deporte, salud y convivencia en espacios públicos de acceso gratuito.
Con medio millón de visitantes registrados antes de cumplir tres meses de operación, Tlallipan ya se perfila como uno de los nuevos puntos de concentración ciudadana de la capital. El desafío para las autoridades será que este éxito de afluencia se traduzca en un beneficio urbano sostenible, con servicios funcionales y mantenimiento constante que permitan conservar el espacio en condiciones adecuadas para las familias que lo utilizan.
