Abrir un enlace sospechoso no siempre significa que una cuenta ya fue comprometida, pero sí conviene detenerse y distinguir qué ocurrió: ¿solo se abrió una página?, ¿ingresaste una contraseña o código?, ¿descargaste un archivo?, ¿autorizaste una operación? No respondas al mensaje ni uses sus teléfonos o botones para pedir ayuda.
Actúa según lo que compartiste
Cierra la página sin ingresar más información y ve al sitio o aplicación oficial escribiendo su dirección por tu cuenta. Si proporcionaste una clave, cámbiala desde un dispositivo confiable y contacta al servicio afectado por su canal oficial; si compartiste datos bancarios, un código o autorizaste una transferencia, llama de inmediato al banco para reportarlo y preguntar qué medidas activar. No compartas códigos de confirmación con quien te contacte.
Si descargaste un archivo o sospechas que el dispositivo quedó comprometido, evita abrirlo y pide orientación técnica. La CONDUSEF recomienda detener una operación sospechosa, desconectar el equipo si se presume comprometido y contactar a la institución financiera por canales oficiales.
Guarda evidencia y monitorea
Conserva el mensaje, número, dirección del enlace y hora del incidente; no lo reenvíes como si fuera una alerta confirmada. Revisa movimientos y avisos de seguridad en tus cuentas. Si ves una operación no reconocida, repórtala cuanto antes y guarda el folio. Cambia contraseñas repetidas en otros servicios y activa las opciones adicionales de seguridad que el proveedor ofrece.
Para entender cómo un contenido llamativo puede quedar fuera de contexto, consulta nuestra guía para comprobar el origen y la fecha de una foto viral. Si la estafa se relaciona con una compra, revisa también qué hacer cuando un pedido en línea no llega.
