La Jabalinada / Bruno Cortés
El poder en México tiene una vieja costumbre: cuando le exigen limpia, saca la escoba y barre hacia el patio de al lado. Esta semana el patio se llamó Guadalupe Taddei. Latinus difundió el 5 de noviembre nuevos videos en los que José Alfredo Hernández Casillas, el contratista, habla de grabaciones guardadas en el extranjero como “seguro de vida” y suelta la advertencia de llevarse “a ti y a todo tu INE”. El Universal reconstruyó el despegue del clan desde Sonora en 2014, con más de 2 mil millones en contratos y la cercanía política con Alfonso Durazo, que el 29 de octubre dijo: “si hay clan Taddei, soy autor intelectual involuntario”. No hay sentencia. Hay proceso, hay videos y hay un árbitro que ya no tiene presidenta.
Pero Taddei no es el inventario completo: es el capítulo que todavía huele a tinta fresca. El Universal armó el mapa el 5 de noviembre: en casi ocho años de la llamada Cuarta Transformación van al menos 15 escándalos de corrupción; hay una sola renuncia de alto perfil —la de Taddei— y ningún “machuchón” sentado en una celda con sentencia firme. Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad ya había contado 51 casos solo en el primer año de Claudia Sheinbaum. No es una lista de chismes. Es el mapa de una promesa que se quedó en discurso.
Empecemos por el que atraviesa dos sexenios: el huachicol fiscal. No es el taladro al ducto ni la pipa robada. Es el contrabando de combustibles importados que entran al país declarados como otra mercancía para evadir impuestos. La entonces Procuraduría Fiscal estimó, en octubre de 2025, un daño al erario superior a 600 mil millones de pesos. La pieza que encendió los reflectores fue el Challenge Procyon, buquetanque que zarpó de Texas en marzo de 2025 rumbo a Tamaulipas: en papeles llevaba aditivos; en la bodega, alrededor de 10 millones de litros de diésel asegurados en Tampico, según el Gabinete de Seguridad. De ahí salieron detenciones de empresarios, marinos y aduaneros, y el nombre de los hermanos Farías Laguna —sobrinos del exsecretario Rafael Ojeda Durán— vinculados a proceso. En audiencias aparecieron mencionados Andrés Manuel López Beltrán y Adán Augusto López Hernández. Sheinbaum dijo que, hasta donde le informó la FGR, no hay investigación abierta contra ninguno de los dos. No hay sentencia. Hay proceso. Y hay un hueco político del tamaño de un buque.
Segundo escándalo, más cerca de la carne: Hernán Bermúdez Requena, el Comandante H. Fue secretario de Seguridad de Tabasco entre diciembre de 2019 y enero de 2024, nombr por el entonces gobernador Adán Augusto. El 12 de septiembre de 2025 lo detuvieron en Paraguay, en una operación anunciada por Omar García Harfuch. Enfrenta acusaciones de asociación delictuosa, extorsión, secuestro y desaparición forzada; la Fiscalía de Tabasco ha pedido penas acumuladas de hasta 154 años. El Universal reporta 37 denuncias penales contra Adán Augusto por ese expediente, archivadas bajo el argumento de que no hay evidencias que lo incriminen. Bermúdez niega todo y habla de persecución política. El ciudadano ve al operador en el Altiplano y al padrino político en el Senado.
Tercero: el patrón administrativo. Segalmex —hoy Alimentación para el Bienestar— reapareció con contratos millonarios y empresas creadas exprofeso. Birmex sumó, en 2025, la anulación de una compra consolidada con sobrecostos en claves de medicamentos; Sheinbaum confirmó la separación de cinco o seis funcionarios, incluido el director Iván Olmos, y la Secretaría Anticorrupción abrió al menos 13 investigaciones administrativas, sin culpable declarado ante un juez. El Tren Maya acumula denuncias de la ASF por sobreprecios y pagos anticipados congeladas en “integración técnica”. Dos Bocas pasó de una estimación de 8 mil millones de dólares a más de 20 mil, con decenas de denuncias sin judicializar. Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, enfrenta una solicitud de extradición de Estados Unidos por supuestos vínculos con Los Chapitos; el gobierno mexicano alega falta de pruebas. Cada caso tiene matices. Todos comparten el mismo final: ruido, carpetas y nadie grande en la cárcel.
Y vuelve Taddei, porque el árbitro no es un adorno. La UIF bloqueó a 25 personas físicas y 15 morales ligadas a proveedores electorales y presentó denuncia ante la FGR. El Consejo General del INE pidió a la ASF una revisión de una década. Sheinbaum habló de “cochinero” y de “mafia electoral”, y ordenó que la auditoría no se quede en el sexenio de la sonorense. Bien. Pero conviene no confundir el gesto con la sentencia: separar, auditar y denunciar no es lo mismo que sentar a quien diseñó el esquema. Pedir un informe no es abrir una carpeta que llegue a juicio.
Hay que reconocer lo que sí ocurre. Sheinbaum ha separado funcionarios, ha sostenido en el discurso una línea de “cero tolerancia” y el propio combate al huachicol fiscal —con aseguramientos en Tampico, Altamira y otras aduanas— es una decisión de su gabinete, no un invento de la oposición. Durazo pide que las pesquisas lleguen “sin privilegios”. El periodismo documenta; la sociedad civil publica anuarios. Falta lo que siempre falta: que el sistema procese a velocidad de Estado y no a ritmo de mañanera.
La oposición, por su parte, hace ruido como lámina en aguacero: escandalosa, pero no necesariamente útil. Denuncia, acumula carpetas y luego se queda sin puntería cuando llega la hora de sostener pruebas ante un juez. El ciudadano aprende una lección peligrosa: que en México la corrupción de alto nivel no se castiga, se administra.
Traducción jabalí: la 4T prometió barrer la casa de arriba para abajo. Lleva casi ocho años sacudiendo el tapete. El polvo no se fue. Solo cambió de esquina. Y mientras el video nuevo de Taddei ocupa el reflectorio, el anuario de MCCI y el inventario de El Universal siguen sin caber en una sentencia.
P.D. — Ojo con el eufemismo. Llamarle “ajuste”, “auditoría” o “cochinero heredado” no borra el dato duro: 15 escándalos, una renuncia y cero “machuchones” con sentencia firme. Cuando el inventario cabe en un periódico y no en un juzgado, el problema ya no es de comunicación. Es de voluntad.
