El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, volvió a poner sobre la mesa una estrategia que varios estados están adoptando: usar la cultura no solo como entretenimiento, sino como una herramienta directa para mover la economía. Esta vez lo hizo al invitar al público al Festival Cultural Zacatecas 2026, una de las cartas fuertes de su administración.
Del 29 de marzo al 11 de abril, el Centro Histórico de Zacatecas se transformará en un gran escenario con más de 400 actividades. No es un dato menor: hablamos de conciertos, exposiciones y eventos que, en conjunto, buscan atraer visitantes de todo el país e incluso del extranjero.
La apuesta tiene lógica económica. Cuando llega turismo, se activan hoteles, restaurantes, transporte y comercio local. Por eso, el gobierno estatal calcula una derrama superior a los 500 millones de pesos. En términos prácticos, significa ingresos para miles de familias que dependen directa o indirectamente del movimiento turístico.
El cartel artístico también juega su papel. Nombres como Billy Idol, Los Fabulosos Cadillacs, Los Auténticos Decadentes, Pablo Alborán, Salif Keita y Marc Martel no solo elevan el perfil del evento, también funcionan como imán para atraer públicos diversos.
Pero más allá de los reflectores, hay una intención política clara: posicionar a Zacatecas como un destino cultural competitivo. En un país donde varios estados pelean por atraer visitantes, diferenciarse con eventos de alto nivel se vuelve clave.
El hecho de que el festival se realice en un espacio reconocido por la UNESCO también suma valor. No es lo mismo asistir a un concierto en cualquier lugar que hacerlo en un entorno con peso histórico y arquitectónico.
Además, el diseño del festival busca incluir a todos: desde grandes espectáculos hasta actividades para niñas y niños. Esta combinación responde a una política cultural que intenta no dejar fuera a ningún sector, apostando por la convivencia social como parte del impacto del evento.
En el fondo, la administración de Monreal está apostando a que la cultura no solo genere identidad, sino también ingresos. Si el plan funciona, Zacatecas no solo ganará en visibilidad, sino en dinamismo económico en un momento donde los estados necesitan diversificar sus fuentes de crecimiento.






