El eco de Johannesburgo bajo el cielo plomizo de Santa Úrsula

Por Valeria Andrade Faltan apenas 72 horas para que el Estadio Ciudad de México, ese coloso incombustible arraigado en el asfalto de Santa Úrsula, respire el primer suspiro de la Copa del Mundo 2026. Se siente en el aire de la capital: una mezcla densa de lluvia veraniega, el sutil aroma a pasto recién cortado y esa tensión eléctrica que solo el fútbol de este calibre sabe inyectar en las venas de una metrópoli. La memoria colectiva es un músculo caprichoso; nos arrastra de inmediato al invierno sudafricano de 2010,…

Leer más