AME3384. LIMA (PERÚ), 27/11/2025.- El expresidente de Perú Pedro Castillo asiste a una audiencia este jueves, en la Sala Penal Especial de la Corte Suprema, en Lima (Perú). Castillo (2021-2022) escucha en audiencia pública la lectura de la sentencia que emite el tribunal que condujo el juicio por el fallido intento de golpe de Estado del 2022, que lo enfrenta a un pedido de cárcel por parte de la Fiscalía de hasta 34 años de cárcel por rebelión y conspiración. EFE/ Renato Pajuelo
Este jueves, la justicia peruana dictó sentencia contra Pedro Castillo Terrones: fue declarado culpable del delito de rebelión por su intento fallido de disolver el Parlamento en 2022. La condena recae únicamente sobre ese cargo, luego de que fuera absuelto de otros señalamientos como abuso de poder y perturbación del orden público.
“Condenar a José Pedro Castillo Terrones como coautor del delito contra los poderes del Estado y el orden constitucional en la modalidad de conspiración para una rebelión (…) se le impone 11 años, 5 meses y 15 días de prisión efectiva”, dictó la Corte Suprema.
Contexto y lo que se decidió
- La solicitud original de la fiscalía ascendía a 34 años de prisión, abarcando múltiples cargos. Sin embargo, el tribunal solo consideró como probado el cargo de rebelión.
- Castillo enfrentaba juicio desde hace más de tres años, y con esta sentencia deberá permanecer en prisión hasta el 21 de mayo de 2034.
- En la audiencia, el exmandatario —quien llegó al poder en 2021 como una figura outsider y representante de sectores rurales y populares— recibió la noticia visiblemente sereno, acompañado de su defensa.
¿Por qué se le condena por rebelión?
El fallo establece que Castillo atentó contra los poderes del Estado y el orden constitucional al intentar disolver el Parlamento de manera irregular en 2022. Esa acción fue considerada como un acto de rebelión y conspiración contra las instituciones democráticas del país.
Aunque se juzgaron otros cargos —como abuso de autoridad y desorden público—, estos no fueron acreditados por el tribunal, por lo que fueron sobreseídos.
Significado político y social
La condena de Castillo marca un precedente fuerte en la vida política de Perú:
- Refuerza la noción de que ningún exmandatario está por encima de la ley, independientemente de su origen socioeconómico.
- Tiene un alto impacto simbólico: recordemos que Castillo fue el primer presidente de Perú sin vínculos con las élites tradicionales. Su mandato y su caída reflejan la tensión histórica entre clases sociales, ruralidad, élites políticas y poder estatal.
- Para sus seguidores, el fallo podría generar protestas o una polarización aún mayor; para otros sectores, representa un acto de cierre judicial tras años de crisis institucional.
Qué sigue: impugnaciones, apelaciones… y un país dividido
- Es muy probable que la defensa de Castillo impugne el fallo ante tribunales superiores o busque recursos internacionales, argumentando vicios en el proceso o inobservancia de garantías.
- La condena puede reabrir debates sobre reformas políticas, constitucionales y de justicia en Perú.
- En tanto, el país observa con atención los posibles efectos en estabilidad, movilización social y la reconstrucción de confianza en sus instituciones.
