Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este miércoles 21 de octubre el papel del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en la solución del veto que Washington había impuesto a nuevos vuelos desde el AIFA y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). En su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria lo calificó como “un aliado” en las gestiones bilaterales, aunque aclaró que hay temas en los que ambos gobiernos no coinciden.
“Nos ha ayudado en muchos temas el embajador. Por ejemplo, nos ayudó mucho con el tema del transporte aéreo, mucho. Estados Unidos puso una sanción al AIFA y al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para que no pudieran haber más vuelos internacionales”, dijo Sheinbaum, según la versión recogida por La Cabeza de Ratón, Eje Central e Infobae.
Qué pasó con las restricciones al AIFA
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) levantó la semana pasada, con efecto inmediato, las restricciones que impedían a las aerolíneas mexicanas abrir nuevas rutas hacia ese país desde el AIFA y el AICM, de acuerdo con lo publicado el 16 de octubre por La Jornada y El Economista. La medida revocó la orden que el gobierno estadounidense emitió en octubre de 2025, en el marco de su disputa con México por la asignación de horarios de despegue y aterrizaje y por el traslado de operaciones de carga al aeropuerto de Santa Lucía.
Sheinbaum explicó que el resultado fue producto de un grupo de trabajo con el DOT en el que participaron Jesús Esteva, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), y Tania Carro, de la misma dependencia. El objetivo, dijo, era “ver cuál era el problema y tratar de solucionarlo en algo que no fuera en contra de México sino que fuera benéfico para ambos países”. Según la presidenta, Johnson apoyó esas gestiones ante las autoridades de su país.
Diferencias, pero “la mejor relación”
La mandataria subrayó que reconocer al diplomático no significa que haya acuerdo en todo. Admitió que hay declaraciones del embajador con las que su gobierno no está de acuerdo y explicó que, cuando surgen diferencias, se plantean directamente o a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores. También llamó a no usar la relación con Estados Unidos como argumento en el debate político interno.
“Hay otros temas en los que hay que decir que nos ha ayudado y hay que decirlo abiertamente. No tenemos ningún problema en decirlo. ¿Y qué queremos? La mejor relación con Estados Unidos. Siempre con el respeto a nuestra soberanía y a nuestros connacionales en Estados Unidos”, afirmó.
El contexto de la relación bilateral
El reconocimiento llega en una etapa de intensa negociación con Washington. El gobierno mexicano mantiene conversaciones comerciales en el marco de la revisión del tratado comercial de América del Norte, en las que el canciller y el secretario de Economía han defendido la postura nacional, como se ha informado en la cobertura de Ebrard ante la revisión del T-MEC. A ello se suma el calendario político estadounidense, con las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
En la misma conferencia, Sheinbaum negó que exista un compromiso para comprar más gas natural a Estados Unidos. “No hay un acuerdo, ni ningún compromiso de comprar más gas”, dijo, y explicó que el tema se ha puesto sobre la mesa en el contexto de la reducción del déficit comercial que preocupa a Washington, según Infobae.
Qué significa para los pasajeros del AIFA
Con el fin de las restricciones, las aerolíneas mexicanas pueden volver a solicitar ante las autoridades estadounidenses la apertura de rutas nuevas desde ambas terminales capitalinas, algo que había quedado congelado durante un año. Para el AIFA, que el gobierno federal ha buscado consolidar como alternativa al saturado AICM, la decisión abre la puerta a ampliar su oferta internacional.
Las fechas y los destinos de los nuevos vuelos dependerán de las solicitudes que presenten las aerolíneas y de su aprobación, por lo que todavía no hay un calendario definido. La SICT no ha detallado públicamente los compromisos técnicos que México asumió en el grupo de trabajo con el DOT.
