Por Juan Pablo Ojeda
La urna electrónica volvió a ser protagonista en Brasil. Apenas unas horas después del cierre de casillas, el país ya sabía quién gobernará los próximos cuatro años, pese a que más de 128 millones de personas acudieron a votar. En la segunda vuelta del domingo 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo 64 millones 120 mil 476 votos, 51.76% de los votos válidos, contra 59 millones 759 mil 548 votos, 48.24%, del senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), con 99.83% de las secciones totalizadas, según el sistema de resultados del Tribunal Superior Electoral (TSE) actualizado a las 21:21 horas de Brasilia (18:21 horas del centro de México). Bloomberg Línea reportó que, con 99.9% de las secciones, la diferencia era de 4 millones 381 mil 167 votos.
El portal G1 informó que el resultado quedó matemáticamente definido a las 21:08 horas de Brasilia (18:08 del centro de México), con 97% de las urnas ya contadas. Para un país de dimensiones continentales, es una velocidad que pocos sistemas electorales del mundo igualan.
Cómo funciona la urna electrónica en Brasil
Brasil vota con urnas electrónicas desde hace casi tres décadas. Cada sección electoral cuenta con un aparato en el que el elector teclea el número de su candidato, ve en pantalla su nombre y confirma su voto. En esta segunda vuelta, Lula aparecía con el número 13 y Flávio Bolsonaro con el 22, según los registros de resultados del TSE.
Al cierre de la votación, cada urna imprime un boletín con los votos de su sección. Esos datos se transmiten al TSE, que realiza la totalización. El Tribunal explica en su portal que la totalización comienza en cuanto termina la votación y que los datos se divulgan a medida que se reciben y procesan. Al final, el sistema presenta los porcentajes y la relación de electos.
En esta elección había 499 mil 248 secciones en todo el país. A las 21:21 horas de Brasilia se habían totalizado 498 mil 424, es decir, 99.83%, de acuerdo con el TSE.
Votos válidos, blancos y nulos
En Brasil, el porcentaje que define al ganador se calcula sobre los votos válidos, que excluyen los blancos y los nulos. En esta segunda vuelta hubo 123 millones 880 mil votos válidos, 1.4 millones de votos en blanco y 2.7 millones de nulos, según los datos de resultados del Tribunal.
El voto es obligatorio para las personas alfabetizadas de entre 18 y 70 años. Aun así, la abstención fue de 19.2%: alrededor de 30.4 millones de personas no acudieron a las urnas, de un padrón de 158.7 millones.
La prórroga y la pausa en el conteo
Esta vez el proceso tuvo un sobresalto. El ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, ordenó extender dos horas la votación, hasta las 19:00 horas de Brasilia, en los lugares donde las urnas no se habían cerrado, ante reportes de dificultades de transporte, informó Reuters. Por esa decisión, el TSE suspendió temporalmente la totalización y la reanudó más tarde.
Ese ajuste explica las variaciones de la noche. Reuters reportó que en la primera parcial, con 0.25% de las secciones, Lula tenía 57.66%. Conforme se sumaron más urnas, Flávio Bolsonaro tomó la delantera, y Lula la recuperó con 48.42% de las secciones totalizadas, según Bloomberg Línea. Las primeras parciales, basadas en una fracción mínima de urnas, no eran representativas.
Críticas y transparencia
El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, criticó que el sistema mantuviera en pantalla los primeros resultados mientras el conteo estaba pausado y cuestionó la decisión de Zanin, según Bloomberg Línea. Aliados de Flávio hablaron de impugnar el resultado, de acuerdo con Estadão. Hasta el cierre no se había confirmado un recurso formal: queda pendiente.
El TSE pone a disposición del público los resultados por municipio, zona y sección electoral en su portal de datos abiertos, lo que permite a partidos, observadores y ciudadanos revisar los boletines urna por urna.
Lo que falta
Con más de 99% de las secciones contadas, la totalización está prácticamente concluida, pero la proclamación oficial y la entrega de constancias siguen pendientes. Según Bloomberg Línea, el presidente reelecto tomará posesión el 5 de enero de 2027.
