La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, instaló este 3 de septiembre la Junta del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México, órgano encargado de articular, coordinar, monitorear y evaluar esta política pública. La medida deriva de la Ley del Sistema de Cuidados, aprobada por unanimidad el pasado 26 de mayo por el Congreso capitalino, y establece un plazo máximo de 90 días para avanzar en las primeras acciones de implementación.
Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Brugada sostuvo que la legislación representa un cambio en la forma de entender las tareas de cuidado, al plantearlas como un derecho y no como una responsabilidad que recaiga exclusivamente en las familias, particularmente en las mujeres. La mandataria señaló que el objetivo es distribuir estas labores entre el Estado, la sociedad y los hogares.
Uno de los principales pendientes será traducir el marco legal en servicios concretos. Entre las primeras encomiendas de la Junta se encuentra la elaboración del reglamento de la ley, la coordinación con las 16 alcaldías para construir sistemas locales de cuidados, la creación de un mapa interactivo de servicios y la conformación de un Consejo Consultivo con participación de personas cuidadoras, organizaciones civiles, cooperativas y comunidad académica.
El Gobierno capitalino informó que el sistema ya cuenta con infraestructura y programas en operación. Entre ellos se encuentran 10 Casas de las 3R’s —Revalorar, Redistribuir y Reducir el trabajo de cuidados—, con la previsión de llegar a 20 al cierre de 2026. Estos espacios ofrecen atención para niñas y niños, personas mayores y personas con discapacidad, además de servicios como lavanderías, comedores y terapias dirigidas a quienes realizan labores de cuidado.
La administración local también plantea construir 300 nuevos Centros de Atención, Cuidado y Desarrollo Infantil durante el sexenio. Estos espacios estarán destinados a niñas y niños desde los 45 días de nacidos hasta los seis años, con atención gratuita y horarios de 6:30 a 18:00 horas. La meta oficial es que las familias puedan acceder a uno de estos centros en un trayecto menor a 15 minutos desde sus viviendas.
En materia de apoyos, el programa Desde la Cuna atiende actualmente a 151 mil niñas y niños de cero a tres años, mientras que Mujeres Sanas, Infancias Protegidas contempla beneficiar durante este año a 15 mil mujeres embarazadas. A ello se suma Ciudad que Cuida a Quien Cuida, mediante el cual se otorgan apoyos económicos a 5 mil personas cuidadoras, además de los servicios de cuidado disponibles en ocho Utopías.
El diagnóstico presentado por Brugada evidencia, sin embargo, una de las principales dimensiones del problema. De acuerdo con las cifras expuestas por el Gobierno capitalino, las mujeres destinan alrededor de 41 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, casi el doble que los hombres. En hogares en pobreza extrema, la diferencia se amplía: 50 horas semanales para las mujeres frente a 14 para los hombres.
Ante esta brecha, la Junta deberá desarrollar una metodología para calcular el valor social y económico del trabajo de cuidados no remunerado, además de establecer mecanismos para medir cuánto tiempo efectivamente liberan las nuevas políticas e infraestructura. Este indicador será relevante para determinar si el Sistema de Cuidados modifica las condiciones de desigualdad que actualmente distribuyen de manera desproporcionada estas tareas.
Brugada también anunció que enviará al Congreso de la Ciudad una iniciativa para establecer en la Constitución local la obligación del Gobierno de garantizar un sistema público de educación inicial para la primera infancia. La propuesta buscaría dar mayor respaldo jurídico a una política que actualmente depende de programas e infraestructura cuya ampliación deberá sostenerse presupuestalmente.
Otro de los planteamientos es incorporar servicios de cuidado en los proyectos de vivienda, incluyendo estancias infantiles, lavanderías, comedores, espacios de convivencia y áreas para descanso y actividades culturales. Con ello, la administración busca que el cuidado deje de concentrarse en el ámbito privado y se incorpore a la planeación urbana y social de la capital.
La instalación de la Junta representa, en términos institucionales, el paso de la aprobación de la ley hacia su fase operativa. El secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yánes Rizo, sostuvo que el sistema constituye un nuevo componente del Estado de bienestar, debido a que involucra distintas dependencias, órdenes de gobierno y sectores sociales.
El desafío inmediato estará en la capacidad de coordinación y evaluación. Los próximos 90 días deberán servir para establecer reglas claras, definir responsabilidades entre Gobierno central y alcaldías, identificar la oferta existente y detectar las zonas con mayores carencias. La eficacia del sistema dependerá no sólo del número de programas anunciados, sino de su cobertura territorial, continuidad presupuestal y capacidad para reducir efectivamente el tiempo de cuidados no remunerados.
Con la instalación de la Junta, la Ciudad de México formalizó uno de los mecanismos previstos por la nueva legislación. Ahora, el reto será demostrar que el reconocimiento del cuidado como derecho puede traducirse en servicios públicos suficientes y accesibles, particularmente para los hogares con mayores necesidades, y no quedarse únicamente como una declaración de política social.
Fuentes: Gobierno de la Ciudad de México; Secretaría de Bienestar
