Amanece la Ciudad de México con el mismo dilema de siempre en temporada de lluvias: ¿se puede salir y por dónde? El Servicio Meteorológico Nacional prevé para este viernes chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 milímetros, acompañadas de posible actividad eléctrica y granizo. La temperatura máxima se estima entre 23 y 25 grados.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil mantuvo el día anterior Alerta Amarilla por intensificación de lluvias en múltiples alcaldías. Al corte de esta nota no se ha publicado una actualización específica para la madrugada del viernes, pero el pronóstico de chubascos se mantiene activo. Quien viva en zonas bajas sabe lo que eso significa: coladeras tapadas y calles que se convierten en ríos en menos de media hora.
En el transporte el panorama es el de siempre cuando llueve. El Metro reportó el jueves marcha de seguridad en varias líneas, lo que reduce la velocidad de los trenes para evitar accidentes. Al momento del corte no hay reportes oficiales de cierres de estaciones ni de suspensión de servicio. La recomendación es la misma de todos los días de lluvia: consultar las cuentas oficiales de Metro CDMX, Metrobús, Tren Ligero y Cablebús antes de salir de casa.
Las vialidades principales no registran cierres mayores al arranque del día. Sin embargo, los puntos habituales de encharcamiento —bajo puentes, pasos a desnivel y colonias con drenaje insuficiente— vuelven a estar en el radar. Un solo aguacero fuerte basta para que el tráfico se detenga exactamente donde menos lo esperas.
Al corte no se tienen concentraciones o marchas confirmadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana para esta mañana. El día anterior sí hubo movilizaciones programadas desde temprano. Si aparece alguna nueva, se agregará en el bloque de actualizaciones con su hora.
¿Qué cambia para ti? Si sales en transporte público, lleva impermeable y calcula tiempo extra. Si vas en auto, evita las colonias que se inundan con facilidad y revisa el reporte vial de la SSC. Si trabajas en zona centro o en avenidas que se saturan rápido, la diferencia entre salir quince minutos antes o después puede ser de casi una hora.
El pronóstico no es de tormenta histórica, pero sí de lluvia suficiente para complicar el arranque del día. La ciudad ya conoce estos viernes: el cielo se abre, las calles se llenan y el Metro se pone lento. La única variable que controlas es la hora a la que sales y la ruta que eliges.
Esta nota se alimenta solo de fuentes oficiales. Si un dato no aparece, es porque no está confirmado al momento del corte.
