Estados Unidos se prepara para anunciar una nueva ronda de aranceles comerciales contra alrededor de 60 países, como parte de una estrategia para combatir la importación de bienes presuntamente producidos mediante trabajo forzoso. La medida fue adelantada por el representante comercial estadounidense (USTR), Jamieson Greer, quien indicó que las resoluciones podrían darse a conocer en los próximos días.
Las nuevas tarifas buscan sustituir el arancel temporal del 10% que el presidente Donald Trump impuso después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidó parte de los gravámenes establecidos durante el año pasado.
Las investigaciones están por concluir
En entrevista con CNBC, Jamieson Greer explicó que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) concluyó una serie de investigaciones sobre prácticas comerciales relacionadas con el uso de trabajo forzoso.
«Estados Unidos tiene leyes que prohíben el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Otros países, la mayoría, no tienen una ley, y los que sí la tienen realmente no la aplican», afirmó el funcionario.
Greer añadió que la administración estadounidense espera anunciar acciones concretas durante esta semana, una vez que concluyan los procedimientos administrativos correspondientes.
¿Qué países podrían enfrentar los nuevos aranceles?
Como resultado de las investigaciones, el USTR propuso distintos niveles de aranceles, dependiendo de las políticas de cada país para impedir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
La propuesta contempla:
- Arancel de 12.5% para aproximadamente 45 países que, según la evaluación estadounidense, no cuentan con prohibiciones contra la importación de bienes vinculados al trabajo forzoso.
- Arancel de 10% para economías que sí poseen legislación sobre el tema, pero que, de acuerdo con Washington, no la aplican de manera suficiente.
Entre los países incluidos en este segundo grupo aparecen:
- México
- Canadá
- Ecuador
- Indonesia
- Pakistán
- La Unión Europea
- Reino Unido, cuya legislación fue considerada parcial.
Los nuevos impuestos sustituirán los aranceles temporales
La decisión surge después de que, a finales de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló una parte importante de los aranceles decretados previamente por el presidente Donald Trump, al considerar que el fundamento jurídico utilizado excedía las facultades otorgadas por la legislación estadounidense.
Sin embargo, la resolución no afectó los aranceles sectoriales, que continúan aplicándose a industrias como:
- Automóviles
- Acero
- Aluminio
- Cobre
Tras ese fallo, la administración de Trump recurrió a otra disposición legal que le permitió establecer un arancel provisional del 10% con una vigencia máxima de 150 días, mientras el USTR desarrollaba nuevas investigaciones que permitieran sustentar gravámenes permanentes.
Brasil y Canadá ya enfrentan nuevas medidas comerciales
La política comercial estadounidense también ha incorporado otras sanciones en los últimos días.
El pasado jueves, Estados Unidos anunció un arancel del 25% sobre diversos productos provenientes de Brasil, al considerar que algunas políticas del gobierno brasileño afectan el acceso de empresas estadounidenses a ese mercado.
Por otra parte, el lunes, la administración estadounidense informó un recargo adicional del 50% sobre determinados productos de Canadá, medida que entrará en vigor dentro de un mes.
De acuerdo con Jamieson Greer, el aumento responde a las medidas de represalia comerciales adoptadas por Ottawa después de los primeros aranceles impuestos por Washington durante 2025.
México, entre los países bajo revisión
En la propuesta presentada por el USTR, México figura entre los países que podrían enfrentar un arancel del 10%, debido a que, según la evaluación estadounidense, aunque cuenta con legislación para combatir el trabajo forzoso, la aplicación de esas normas resulta insuficiente.
Hasta el momento, el Gobierno de México no ha emitido un posicionamiento oficial sobre la propuesta ni sobre la posible entrada en vigor de los nuevos gravámenes.
Las medidas aún deben ser formalmente anunciadas por las autoridades estadounidenses para definir su alcance, la lista definitiva de países afectados y la fecha en que comenzarían a aplicarse.
