Estudiar también implica viajar: universitarios enfrentan trayectos de hasta cinco horas

Ciudad de México.— Para algunos estudiantes universitarios que viven en la periferia de la Ciudad de México y municipios conurbados, acudir a clases, realizar prácticas o cumplir con el servicio social implica invertir hasta cinco horas diarias en transporte. Las largas distancias, los múltiples transbordos, la saturación y las condiciones de seguridad convierten el traslado en un factor que trasciende la movilidad y repercute en la economía, el descanso y el desempeño académico. Casos documentados muestran la dimensión del problema. Un estudiante de Chimalhuacán que acude a la Universidad Autónoma…

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