Pasa casi todos los días: llegas a casa, te sientas a ver una serie, abres el celular… y justo alrededor de las 9 de la noche el WiFi empieza a fallar. Las páginas tardan en cargar, el video se congela y en casa alguien pregunta si “otra vez se cayó el internet”. No es coincidencia ni mala suerte: es pura ciencia… y rutina mexicana.
La hora pico digital existe (aunque nadie la anuncie)
Entre las 8 y las 11 de la noche ocurre el momento de mayor demanda de internet. Es cuando la mayoría de las personas ya terminó sus actividades y se conecta al mismo tiempo. Televisiones inteligentes, celulares, consolas, laptops y asistentes digitales se activan casi en sincronía.
Tu conexión no funciona en aislamiento. Aunque pagues un plan rápido, el ancho de banda se reparte entre millones de usuarios conectados al mismo tiempo en la misma zona.
El streaming cambia las reglas del juego
Ver videos en alta definición consume mucho más internet de lo que creemos. Una sola televisión transmitiendo en HD o 4K puede usar más datos que varios celulares navegando al mismo tiempo. Si en casa alguien está viendo una serie, otro scrolleando videos y alguien más jugando en línea, el router empieza a resentirlo.
No es que el internet falle: simplemente está sobreexigido.
El router suele ser el eslabón más débil
En muchos hogares mexicanos el router es antiguo o básico, el que entregó la compañía hace años. Estos equipos no están diseñados para manejar muchos dispositivos conectados al mismo tiempo, especialmente en horas pico.
A las 9 de la noche, cuando todo se conecta de golpe, el router se convierte en el cuello de botella, aunque la señal “aparente” estar bien.
Tus vecinos también influyen (aunque no los conozcas)
En edificios y zonas densamente pobladas, las señales WiFi compiten entre sí. A esa hora, todos los routers cercanos están trabajando al máximo y las señales se interfieren, lo que provoca conexiones inestables o lentas.
Es como intentar conversar en una fiesta llena: no es que no hables fuerte, es que hay demasiado ruido alrededor.
Consumo invisible: lo que no ves también usa internet
Mientras tú intentas ver un video, otros procesos siguen activos: actualizaciones automáticas, respaldos en la nube, cámaras de seguridad o dispositivos inteligentes. No los notas, pero siguen consumiendo ancho de banda, justo cuando más se necesita.
¿Por qué el celular lo sufre más?
El celular suele conectarse a la señal más débil del router, especialmente si estás lejos o hay varias paredes de por medio. Además, muchas apps cargan videos automáticamente, lo que hace que la lentitud se sienta constante, aunque la conexión no esté completamente caída.
¿Se puede mejorar sin cambiar de proveedor?
Sí. Colocar el router en un punto central, reiniciarlo de vez en cuando, evitar que esté encerrado y reducir dispositivos conectados innecesarios ayuda más de lo que parece. Incluso bajar la calidad del streaming en horas pico puede hacer una diferencia notable.
En resumen
El WiFi se pone lento alrededor de las 9 de la noche porque coinciden la hora pico digital, el uso intensivo de streaming, routers limitados y la saturación del entorno. No siempre es culpa de tu proveedor: es el momento del día en que todos exigimos lo máximo a la red.
Entenderlo no hace magia, pero sí ayuda a usar el internet con menos frustración… y más estrategia







