Aunque la cartelera cultural de la capital suele estar llena de conciertos y exposiciones, uno de los espectáculos más impactantes de 2026 ocurrirá sobre nuestras cabezas. La madrugada del 3 de marzo se podrá observar el único eclipse lunar total del año, un fenómeno astronómico que teñirá la Luna de un tono rojizo intenso y que en la Ciudad de México se apreciará en su fase máxima.
El evento tendrá una duración aproximada de cinco horas con 39 minutos y alcanzará su punto culminante a las 5:38 horas, por lo que será un eclipse madrugador. Durante ese momento, la Luna adquirirá el característico color rojo oscuro que le ha valido el nombre popular de “Luna de Sangre”.
Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, bloqueando la luz solar directa y proyectando su sombra sobre el satélite natural. En el caso de un eclipse total, la alineación entre los tres cuerpos celestes es casi perfecta. Según explica la aplicación astronómica Star Walk, este tipo de eclipse es el más espectacular, ya que el Sol, la Tierra y la Luna están estrechamente alineados en el espacio, permitiendo que la sombra terrestre cubra completamente la superficie lunar.
El tono rojizo no significa que la Luna cambie de color por sí misma. El fenómeno se produce porque la atmósfera terrestre filtra la luz solar y dispersa las longitudes de onda más cortas, como el azul, dejando pasar principalmente los tonos rojizos, que se proyectan sobre la superficie lunar.
Este eclipse coincidirá con la llamada “Luna de Gusano”, nombre tradicional que recibe la Luna llena de marzo. Como todo eclipse lunar, solo puede ocurrir durante la fase de Luna llena. En esta ocasión, el satélite se ubicará visualmente en la constelación de Leo, lo que añade un atractivo adicional para quienes disfrutan de la observación astronómica.
De acuerdo con los especialistas, el fenómeno será visible en distintas partes del mundo, incluyendo regiones de Sudamérica y Asia central. En el centro de México, incluida la capital, se podrá apreciar la fase total en condiciones favorables si el cielo permanece despejado.
Además de ser el único eclipse lunar total de 2026, habrá que esperar hasta 2028 para presenciar otro evento de características similares, lo que convierte a esta Luna de Sangre en una oportunidad especial para aficionados y público en general.
La buena noticia es que no se necesita equipo especial para observarlo: a diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares pueden contemplarse a simple vista sin riesgo. Sin embargo, utilizar binoculares o telescopio permitirá apreciar mejor los matices del color y los detalles de la superficie lunar. Preparar la cámara y elegir un punto con baja contaminación lumínica puede marcar la diferencia para capturar imágenes memorables de este espectáculo natural.
La recomendación es mirar al cielo antes del amanecer del 3 de marzo. Si las condiciones meteorológicas acompañan, la capital será testigo de uno de los eventos astronómicos más impactantes del año: una Luna completamente teñida de rojo suspendida sobre la ciudad.







