Por Bruno Cortés
La pregunta llegó sin rodeos al presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Higinio Martínez Miranda: “¿no es un sinsentido que la Auditoría Superior de la Federación quiera hacer auditorías 25 años atrás, queriendo auditar al IFE, que ya está extinto?”. La respuesta, este miércoles 4 de noviembre, fue igual de directa: no lo es, siempre que la ley lo permita.
“No. Si está en sus facultades, tiene que hacerlo, por un año, por dos, por 10, por 20”, contestó el senador en una entrevista con medios en la sede de la Cámara alta, según la versión estenográfica que difundió la Coordinación de Comunicación Social del Senado.
La condición: las facultades legales
El punto central de la postura de Martínez Miranda es una condición. No afirmó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) tenga atribuciones para revisar hechos de hace dos décadas; dijo que, si las tiene, debe ejercerlas. “No es un sinsentido, sólo digo, si está en sus facultades legales, adelante, ¿por qué no habría que revisarse lo de antes?”, planteó.
El Boletín 0400 del Senado recogió la misma idea: si la ASF cuenta con facultades legales para revisar hechos ocurridos hace 10 o 20 años, incluso en el entonces Instituto Federal Electoral, “no habría ningún problema”.
Recordemos que el IFE fue sustituido por el Instituto Nacional Electoral (INE) tras la reforma político-electoral de 2014, por lo que una revisión de esa etapa implicaría documentos y decisiones de una institución que ya no existe como tal.
Por qué lo considera necesario
Para el presidente del Senado, la antigüedad de una posible falta no la vuelve irrelevante. “Todo debe castigarse. Lo de hoy, si hay corrupción, debe castigarse, pero también si hubo el día de ayer o el día de antier”, sostuvo.
El legislador incluso amplió el alcance de su propuesta más allá del órgano electoral: “Mientras esté en sus facultades no habría ningún problema, no sólo en el INE sino en todo, hasta yo lo apunto, en todo el país que se revise y que se investigue”.
La discusión sobre las herramientas de la Auditoría no es exclusiva del Senado. En la Cámara de Diputados, de la que depende la ASF, se ha hablado de fortalecer las facultades de la ASF para mejorar la fiscalización.
¿Desviar la atención del presente?
Otro reportero le planteó si mirar hacia atrás no distrae de lo que ocurre hoy. Martínez Miranda lo negó y argumentó que el presente ya está bajo revisión: “Si ya la Auditoría está investigando en el INE”. Añadió: “Ya el propio INE, los consejeros pidieron, hicieron una denuncia, entiendo ya”. El senador lo expresó como algo que entiende que sucedió, sin dar detalles.
“Esto va a seguir”, advirtió, antes de repetir su llamado a una limpieza general: “Vamos a limpiar todo, vamos a darle una sacudida, vamos a limpiar todo el país, si se puede, de una vez todo. Es el momento”.
También dejó una frase sin desarrollar: “Los únicos culpables no están en el INE, hay en muchos lugares, pero luego lo sigo platicando”.
Auditar no es culpar
Conviene dejar claro el alcance de una auditoría. Revisar contratos o el ejercicio de recursos de una institución es un procedimiento de control; no es una acusación ni una sentencia. Señalar posibles irregularidades no equivale a una responsabilidad probada, y cualquier sanción tendría que resolverse por las vías legales, con derecho de defensa para quienes resulten involucrados.
El presidente del Senado no citó montos, nombres ni periodos específicos, más allá de los plazos de 10 o 20 años que mencionó en su respuesta.
De la ASF a Washington
En la misma entrevista se le preguntó por las elecciones intermedias en Estados Unidos, tras cómo se fue definiendo el control del Congreso de EU. Martínez Miranda dijo que el Ejecutivo estadounidense sigue siendo el mismo, “y ese es donde tenemos dificultades”, y reiteró la fórmula de la relación bilateral: “es el respeto, colaboración, no sumisión. Así debe seguir”.
Mientras tanto, la agenda del Senado sigue cargada, con pendientes como las comparecencias de secretarios que aún tiene pendientes el Senado.
