El parecido entre The Pitt y ER dejó de ser solamente tema de conversación entre los espectadores y se convirtió en una disputa legal que podría terminar ante un jurado. Un tribunal de apelación decidió que siga adelante la demanda de Sherri Crichton, viuda del escritor y guionista Michael Crichton, quien sostiene que la serie médica protagonizada por Noah Wyle está inspirada en la producción que su esposo creó.
La resolución representa un nuevo revés para Warner Bros, productora de The Pitt, que había intentado frenar el proceso judicial. De acuerdo con información publicada por Variety, la controversia se centra en determinar si la producción constituye una continuación o una serie derivada no autorizada de ER.
¿Por qué Sherri Crichton demandó a los creadores de The Pitt?
La demanda fue presentada en agosto de 2024, meses antes del estreno de The Pitt. En ella, Sherri Crichton señaló a los creadores Noah Wyle, John Wells y R. Scott Gemmill de intentar desarrollar inicialmente un reinicio de ER, es decir, una nueva versión basada en la misma idea, aunque con personajes e historias diferentes.
Según la acusación, el proyecto cambió de rumbo después de que los responsables no consiguieran la autorización de la viuda del escritor para recuperar la serie original.
El caso tiene como antecedente un acuerdo entre Michael Crichton y Warner Bros. ER nació de un guion que el escritor desarrolló en 1974, inspirado en sus experiencias como estudiante de medicina. El contrato que firmó con el estudio incluía una cláusula que impedía realizar series derivadas o retomar la producción sin su aprobación.
La disputa busca establecer si The Pitt retoma elementos protegidos de aquella creación y, por tanto, si su desarrollo requería autorización.
El tribunal encontró similitudes entre ambas producciones
En su resolución, el tribunal de apelación señaló que existen similitudes claras y numerosas entre The Pitt y ER. Entre los elementos mencionados están el desarrollo de las historias en una sala de urgencias, el ritmo acelerado de las jornadas hospitalarias, el uso de jerga médica y las representaciones gráficas de lesiones.
También destacó la presencia de un médico joven e incompetente que acaba de salir de la facultad de medicina, un elemento que aparece en ambas producciones.
Estos puntos forman parte de los argumentos que permitirán que la demanda continúe, pero no significan que el tribunal haya determinado que The Pitt sea legalmente una serie derivada de ER. Esa cuestión todavía deberá resolverse durante el proceso.
Warner Bros intentó frenar la demanda
La productora Warner Bros defendió que The Pitt es una serie completamente distinta y presentó una moción para desestimar el caso mediante la legislación anti-SLAPP de California.
Este mecanismo legal está diseñado para proteger la libertad de expresión y evitar que se utilicen demandas frívolas para obstaculizarla. Sin embargo, el tribunal de apelación permitió que la controversia siga su curso.
Con esta decisión, la discusión sobre el origen y las similitudes entre ambas producciones podría llegar a manos de un jurado, a menos que las partes alcancen un acuerdo antes de esa etapa.
Sherri Crichton celebra la decisión judicial
Tras conocerse el fallo, Sherri Crichton expresó su satisfacción y anticipó que espera avanzar hacia la fase de obtención de pruebas y la presentación del caso ante un jurado.
En un comunicado recogido por Variety, afirmó que la resolución es importante no solo para su familia, sino también para los escritores, creadores y sus respectivos patrimonios.
Por ahora, la decisión judicial no establece que Warner Bros haya cometido una infracción ni determina que The Pitt sea un reinicio encubierto de ER. Lo que sí confirma es que la demanda tiene elementos suficientes para continuar y que el conflicto sobre los derechos de la creación de Michael Crichton todavía está lejos de resolverse.
El desenlace podría sentar un precedente relevante para la industria televisiva, especialmente en las disputas sobre los límites entre la inspiración creativa, las similitudes narrativas y el uso de propiedades intelectuales previamente desarrolladas.
