Jugo de betabel: el hábito diario que podría ayudar a bajar la presión arterial en adultos mayores

Un vaso de jugo de betabel podría tener un efecto que va más allá de su intenso color rojo. Un nuevo estudio encontró que el consumo diario de una bebida rica en nitratos provenientes de esta hortaliza se asoció con una reducción de la presión arterial en adultos mayores, un resultado que los investigadores relacionaron con cambios en las bacterias de la boca y con una mayor producción de óxido nítrico, una sustancia que participa en la regulación de los vasos sanguíneos.

La investigación, publicada en la revista Free Radical Biology and Medicine, analizó a 75 participantes divididos en dos grupos de edad: personas menores de 30 años y adultos de entre 60 y 70 años. El objetivo fue conocer cómo respondían diferentes organismos al consumo habitual de nitratos y qué papel podía desempeñar el microbioma oral en este proceso.

Durante dos periodos de dos semanas, los voluntarios consumieron diariamente una bebida con una elevada concentración de nitratos procedentes del betabel y, en otra etapa, una bebida placebo que no contenía estos compuestos. De esta manera, los investigadores pudieron comparar los cambios asociados específicamente con la presencia de nitratos.

Los resultados llamaron especialmente la atención en el grupo de mayor edad. Estas personas partían de valores de presión arterial más elevados y experimentaron una disminución después de consumir la bebida rica en nitratos, mientras que el mismo efecto no se observó durante la fase en la que tomaron el placebo.

Pero el hallazgo no se limitó a los números registrados por el tensiómetro. Los científicos también encontraron modificaciones en la composición de las bacterias presentes en la boca, entre ellas una reducción de microorganismos del género Prevotella y un incremento de bacterias consideradas beneficiosas, como Neisseria.

El papel de las bacterias de la boca

Aunque puede parecer sorprendente que una bebida de betabel pueda relacionarse con la presión arterial a través de la boca, existe una explicación biológica detrás del proceso. Los nitratos presentes naturalmente en algunos vegetales son utilizados por determinadas bacterias orales para iniciar una transformación química que finalmente contribuye a la producción de óxido nítrico.

La secuencia comienza cuando los nitratos de los alimentos llegan a la boca. Allí, determinadas bacterias los convierten en nitritos. Posteriormente, estos compuestos llegan al estómago y participan en la formación de óxido nítrico, que puede pasar a la circulación sanguínea.

El óxido nítrico tiene una función importante en el sistema cardiovascular porque favorece la relajación y dilatación de los vasos sanguíneos. Cuando los vasos pueden relajarse con mayor facilidad, la sangre circula con menos resistencia, lo que puede contribuir a reducir la presión arterial.

La nutricionista Sonya Angelone explicó que este mecanismo depende en buena medida de las bacterias presentes en la cavidad oral. Por esa razón, el microbioma de la boca podría ser una pieza importante para entender por qué dos personas que consumen una cantidad similar de nitratos no necesariamente obtienen exactamente la misma respuesta.

La nutricionista Christy Brissette señaló que cuando existe un equilibrio adecuado de bacterias orales, la transformación de los nitratos puede producirse de manera favorable. Esto abre una línea de investigación interesante sobre la relación entre alimentación, microbioma y salud cardiovascular.

El betabel ya había despertado interés por sus efectos cardiovasculares

El nuevo trabajo no es el primero que encuentra una posible relación entre el consumo de betabel y la presión arterial. Investigaciones anteriores también habían observado efectos favorables asociados con el consumo habitual de su jugo.

Una revisión científica publicada en 2022 encontró mejoras en la presión arterial con diferentes cantidades diarias de jugo de betabel, incluidas dosis de 70, 140 y 250 mililitros. Otro análisis publicado en 2024 identificó un efecto sobre la presión arterial sistólica que podía mantenerse hasta 90 días después del consumo diario.

Estos antecedentes ayudan a explicar por qué el betabel ha llamado la atención en el ámbito de la nutrición cardiovascular. La hortaliza es naturalmente rica en nitratos, pero además proporciona otros nutrientes como fibra, folato, potasio y antioxidantes.

Su composición nutricional también puede contribuir a una alimentación saludable en términos generales. Estos componentes están relacionados con procesos como el funcionamiento cardiovascular, la digestión y el control de procesos inflamatorios. El betabel también ha sido estudiado por su posible relación con el rendimiento físico y la eficiencia en la utilización de energía durante el ejercicio.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre consumir un alimento como parte de una dieta equilibrada y utilizarlo como si fuera un tratamiento médico. Los resultados del estudio no significan que beber jugo de betabel permita controlar por sí solo la hipertensión.

Una enfermedad que afecta a más de 1,000 millones de adultos

El interés por estrategias alimentarias complementarias adquiere mayor relevancia debido a la enorme cantidad de personas que viven con presión arterial elevada.

La Organización Mundial de la Salud estima que 1,280 millones de adultos de entre 30 y 79 años tienen hipertensión en el mundo. Una parte importante de ellos desconoce que presenta esta condición o no consigue mantenerla bajo control.

La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, además de estar relacionada con daño renal. Por ello, las recomendaciones internacionales ponen énfasis en medidas como mantener un peso saludable, realizar actividad física con regularidad, reducir el consumo de sal y llevar una alimentación con mayor presencia de frutas y verduras.

En este contexto, las verduras naturalmente ricas en nitratos, como el betabel, la espinaca, el apio y la col rizada, forman parte de los alimentos que han despertado interés científico por sus posibles efectos sobre la circulación.

¿Significa que hay que tomar jugo de betabel todos los días?

No necesariamente. Uno de los puntos más importantes del estudio es que aporta evidencia sobre un posible mecanismo, pero no convierte al betabel en un medicamento contra la hipertensión.

El cardiólogo Cheng-Han Chen consideró que la reducción observada es modesta, aunque medible, mientras que Brissette recomendó que las personas que tienen presión arterial elevada consulten con un profesional de la salud antes de realizar cambios en su alimentación con el propósito específico de modificar sus valores.

Además, las investigaciones sobre alimentos y presión arterial deben interpretarse dentro del conjunto de hábitos de una persona. Una dieta equilibrada, actividad física, un consumo moderado de sodio, un peso saludable y el tratamiento médico cuando sea necesario continúan siendo pilares fundamentales para controlar la hipertensión.

El estudio sí deja una conclusión interesante: la respuesta del organismo a los nitratos podría depender no solamente de lo que comemos, sino también de las bacterias que viven en nuestra boca. El betabel, en este sentido, funciona como una ventana para estudiar una conexión cada vez más relevante entre alimentación, microbioma y sistema cardiovascular.

Por ahora, la evidencia respalda considerar las verduras ricas en nitratos como parte de una alimentación saludable, pero no como sustituto de los medicamentos ni de las indicaciones de un especialista. El verdadero potencial de estos alimentos podría estar precisamente en formar parte de una estrategia más amplia para cuidar la salud cardiovascular a largo plazo.

 

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