El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartó este miércoles que Washington y Teherán puedan retomar las negociaciones para poner fin al conflicto, aunque dejó claro que cualquier nuevo diálogo dependerá de que Irán renuncie por completo a las armas nucleares.
“Quizás en algún momento”, respondió Trump desde la Casa Blanca cuando fue cuestionado sobre la posibilidad de reanudar las conversaciones, después de que expirara el lunes el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre ambos países en junio.
La declaración supone un cambio respecto de la postura expresada por Trump apenas un día antes, cuando aseguró que no había conversaciones ni negociaciones programadas con Irán.
Trump exige desmantelar el programa nuclear
El mandatario estadounidense condicionó cualquier eventual negociación a que Irán acepte abandonar completamente sus capacidades nucleares militares.
“Es muy simple”, afirmó Trump al insistir en que Irán no puede tener armas nucleares.
La cuestión nuclear se mantiene como uno de los principales puntos de conflicto entre Washington y Teherán. Las negociaciones también han estado vinculadas con asuntos como las sanciones estadounidenses, el programa de misiles iraní y la situación del estrecho de Ormuz.
Por ahora, no existe una fecha anunciada para nuevas conversaciones ni un acuerdo que confirme el reinicio formal del proceso diplomático.
¿Qué pasa con el estrecho de Ormuz?
Trump también habló sobre la situación del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo y gas.
El presidente aseguró que la situación en el estrecho es “muy buena” y sostuvo que Estados Unidos tiene el “control total” de la zona.
También afirmó que numerosos buques petroleros han podido atravesarlo y destacó que durante las últimas dos semanas habría continuado el movimiento de petróleo.
Sin embargo, los datos disponibles sobre el tráfico marítimo muestran una situación más complicada.
De acuerdo con datos citados por Reuters, únicamente seis embarcaciones de carga atravesaron el estrecho el martes, frente a nueve el día anterior y por debajo del promedio reciente de 11 cruces diarios. La incertidumbre sobre la seguridad de la ruta continúa afectando el transporte marítimo.
Antes de la guerra, por el estrecho de Ormuz transitaba aproximadamente 20% de los envíos mundiales de petróleo crudo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción tiene efectos directos sobre los mercados energéticos.
El alto al fuego terminó sin un acuerdo de paz
El posible regreso a las negociaciones ocurre después de que expirara el lunes 17 de agosto el acuerdo temporal alcanzado en junio.
El entendimiento tenía como objetivo detener el conflicto y abrir el camino hacia un acuerdo relacionado con el programa nuclear iraní, pero el plazo terminó sin que Washington y Teherán alcanzaran un acuerdo permanente.
La situación dejó nuevamente al estrecho de Ormuz en el centro de la disputa.
Irán sostiene que la vía marítima permanece cerrada y ha planteado condiciones para su reapertura, mientras Trump asegura que el estrecho está operativo y que las fuerzas estadounidenses mantienen el control de la zona.
El petróleo vuelve a subir
La incertidumbre en torno a las negociaciones y al tránsito marítimo también ha repercutido en los precios internacionales del petróleo.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, llegó a cotizar alrededor de 87 dólares por barril durante la jornada, mientras que el Brent superó los 91 dólares.
Reuters reportó que el WTI subía alrededor de 0.6%, hasta 85.45 dólares, durante la jornada del miércoles, mientras el Brent avanzaba 0.5%, hasta 91.44 dólares.
El aumento refleja la preocupación de los mercados ante la posibilidad de que la interrupción del transporte por Ormuz se prolongue.
Una ruta clave para la economía mundial
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo y constituye una de las principales rutas de salida para los hidrocarburos producidos en países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Por ello, cualquier reducción significativa del tráfico puede elevar los costos de transporte y generar presión sobre los precios internacionales de la energía.
La información disponible apunta a que el tránsito continúa, pero muy por debajo de los niveles habituales, debido a los riesgos asociados al conflicto.
¿Qué sigue entre Estados Unidos e Irán?
Por ahora, no existe una nueva ronda de negociaciones formalmente programada.
Trump dejó abierta la posibilidad de que el diálogo se reanude “en algún momento”, pero al mismo tiempo mantiene una postura de máxima presión sobre Teherán y exige que Irán abandone completamente cualquier capacidad para desarrollar armas nucleares.
Mientras tanto, la expiración del alto al fuego, la disputa por el estrecho de Ormuz y el incremento de los precios del petróleo mantienen la presión internacional para encontrar una salida diplomática.
El principal obstáculo sigue siendo el mismo: Washington exige el desmantelamiento del programa nuclear iraní, mientras Teherán mantiene sus propias condiciones para poner fin al conflicto y normalizar el tránsito por Ormuz.
