El Festival Internacional de Cine de Venecia abrió sus puertas para una edición que apuesta menos por el desfile de grandes estrellas de Hollywood y mucho más por las historias que buscan retratar las tensiones, conflictos y preocupaciones del mundo actual. Durante once días, del 2 al 12 de septiembre, la Mostra presentará más de 150 películas, entre producciones de la competencia oficial, cintas fuera de concurso y propuestas de sus distintas secciones paralelas.
La edición número 83 llega, además, con una combinación particular de grandes nombres del cine internacional, homenajes a figuras fundamentales de la industria y una marcada presencia de temas políticos. Las guerras, la crisis climática, el conflicto en Gaza y Palestina, las tensiones en Medio Oriente, la violencia en Estados Unidos y la persecución de cineastas en países como Bielorrusia e Irán forman parte de una programación que refleja un panorama internacional especialmente convulso.
En este contexto, Venecia también abre una ventana para el cine latinoamericano, aunque su presencia se concentra principalmente en las secciones secundarias y paralelas. México tendrá tres representantes, entre ellos Hombre al agua, dirigida por Gael García Bernal y con la participación del cantante puertorriqueño Ricky Martin. También llegarán Tijuana, todavía, de Gabriel Gutiérrez Morales, y Salón de Belleza, de Nathalia Acevedo.
Un festival con menos presencia hispana en la competencia
Uno de los aspectos que más llaman la atención este año es la reducida presencia del cine español y latinoamericano en la principal sección de la Mostra. La ausencia resulta particularmente llamativa después de una década en la que cineastas hispanohablantes consiguieron conquistar el León de Oro, entre ellos Lorenzo Vigas, Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Pedro Almodóvar.
Aun así, el talento español tendrá representantes de enorme peso en la alfombra roja. Penélope Cruz y Javier Bardem forman parte del reparto de Bunker, película dirigida por el francés Florian Zeller. También estará el cineasta italo-chileno Marco Bechis, responsable de Ritorno a Buenos Aires, mientras que la actriz chilena Mariana Di Girolamo participa en Wild Horse Nine, dirigida por el británico Martin McDonagh.
España, además, participa en la producción de cuatro películas presentes en el festival. A la cinta de Nanni Moretti y Bunker se suman, fuera de concurso, Holy Wood Dust, del cineasta ruso Viktor Kossakovsky, y Dust, del director malayo Tsai Ming-liang.
La escasa presencia de directoras vuelve a generar debate
Otro de los puntos que inevitablemente marcará la conversación alrededor de esta edición es la participación femenina en la competencia por el León de Oro. De las 20 películas inicialmente seleccionadas para competir, solamente una estaba dirigida por una mujer: Woman Unknown, de la cineasta danesa-egipcia May el-Toukhy.
Posteriormente, el festival incorporó a la competencia Naza, codirigida por los israelíes Rachel Szor y Yuval Abraham, con lo que la presencia femenina aumentó, aunque continúa siendo claramente minoritaria.
La situación vuelve a poner sobre la mesa uno de los debates recurrentes en los grandes festivales internacionales: la necesidad de alcanzar una representación más equilibrada detrás de las cámaras. Venecia, uno de los certámenes cinematográficos más antiguos y prestigiosos del mundo, continúa enfrentando el desafío de ampliar la diversidad de las voces que compiten por sus principales reconocimientos.
El cine político toma la pantalla
Si hay un elemento que atraviesa buena parte de la programación de 2026 es la intención de mirar directamente hacia la realidad. La Mostra presenta una selección en la que el cine político adquiere especial relevancia, con películas que abordan las consecuencias humanas de los conflictos armados, las crisis ambientales y las distintas formas de violencia y persecución.
La situación de Gaza y Palestina, las tensiones en Medio Oriente y las consecuencias de las guerras aparecen entre los asuntos que estarán presentes en las salas venecianas. También habrá espacio para historias relacionadas con la crisis climática, la violencia en Estados Unidos y las dificultades que enfrentan artistas y cineastas perseguidos por razones políticas.
De esta manera, el festival se aleja parcialmente de la idea de que las grandes muestras cinematográficas son únicamente escaparates para películas destinadas a las temporadas de premios. En Venecia 2026, la actualidad internacional parece tener un peso considerable en la selección.
Nanni Moretti regresa 37 años después
Uno de los grandes acontecimientos de esta edición será el regreso del italiano Nanni Moretti, quien presentará Succederà questa notte, una coproducción española que representa su vuelta al festival después de 37 años.
Su relación con Venecia tiene un capítulo particularmente recordado. En 1989, la exclusión de Palombella rossa provocó una sonada polémica. Ahora, casi cuatro décadas después, el cineasta regresa a la Mostra en la competencia oficial, en uno de los reencuentros más simbólicos de esta edición.
Moretti no será el único maestro que vuelva al Lido. También regresarán figuras de enorme reconocimiento internacional como el surcoreano Lee Chang-dong, el alemán Werner Herzog, el japonés Hirokazu Koreeda y el británico Martin McDonagh.
Películas que pondrán a prueba la resistencia del público
Venecia también tendrá propuestas particularmente ambiciosas en cuanto a duración. Entre ellas destaca una producción del argentino Mariano Llinás, quien presentará una Biografía de Jorge Luis Borges de más de cinco horas.
Pero incluso esa extensa duración será superada por el proyecto de Luca Guadagnino, un documental de aproximadamente siete horas dedicado al legado del director italiano Bernardo Bertolucci.
La apuesta demuestra que la Mostra no pretende limitarse a las películas concebidas para un consumo rápido. Algunas de sus propuestas exigen al espectador permanecer durante buena parte del día frente a la pantalla para adentrarse en universos cinematográficos de gran profundidad.
Los Gallagher llegan a Venecia
Entre los títulos que despiertan mayor curiosidad también se encuentra el documental protagonizado por Liam y Noel Gallagher, los hermanos detrás de Oasis.
La película seguirá su reconciliación y la gira mundial que marcó el regreso de la banda británica después de años de separación. La historia de los Gallagher, marcada durante décadas por enfrentamientos públicos y diferencias personales, convierte al documental en uno de los atractivos más populares de la programación.
Su presencia también conecta al festival con un fenómeno que va más allá del cine: el regreso de Oasis se convirtió en uno de los acontecimientos musicales más comentados de los últimos años y ahora tendrá su propia mirada documental desde Venecia.
George Clooney y Marilyn Monroe, entre los grandes homenajes
Los reconocimientos ocuparán otro espacio importante en esta edición. George Clooney recibirá uno de los Leones de Oro honoríficos, al igual que Ellen Burstyn, actriz que permanece estrechamente ligada a la historia del cine de terror gracias a su papel en The Exorcist de 1973.
La Mostra también aprovechará la edición de este año para conmemorar el centenario de Marilyn Monroe, una de las figuras más icónicas de la historia de Hollywood.
Otro homenaje estará dedicado a Bernardo Bertolucci, cuyo legado tendrá una presencia especial gracias a The Echo Chamber, película que adapta el último guion escrito por el director italiano antes de su muerte y que participa en la competencia oficial.
Hollywood seguirá presente, pero con menos estrellas
Aunque el glamour no desaparecerá de Venecia, sí habrá una menor presencia de grandes figuras de Hollywood en comparación con otras ediciones.
En la competencia oficial estarán nombres como Kate Mara, Rooney Mara, Orlando Bloom, Robert Pattinson, Alicia Vikander y Susan Sarandon. Fuera de concurso, la alfombra roja también recibirá a figuras como Russell Crowe, Pamela Anderson y Dakota Johnson.
La reducción de la presencia hollywoodense modifica ligeramente el perfil del festival. Venecia continúa siendo una de las grandes plataformas para las producciones estadounidenses que buscan comenzar su camino hacia la temporada de premios, pero este año comparte el protagonismo con películas y autores interesados en asuntos políticos, sociales y culturales de alcance global.
México lleva tres historias al festival
Para México, la participación representa una oportunidad importante dentro de una edición en la que el cine latinoamericano tendrá mayor visibilidad en las secciones paralelas.
La película más llamativa por su combinación de nombres es Hombre al agua, dirigida por Gael García Bernal y con la participación de Ricky Martin. La cinta se suma a Tijuana, todavía, de Gabriel Gutiérrez Morales, y Salón de Belleza, de Nathalia Acevedo.
Esta última tendrá además presencia en la Jornada de los Autores, una de las secciones que históricamente ha servido como escaparate para propuestas cinematográficas con una fuerte identidad autoral.
La presencia latinoamericana se completa con las películas colombianas El fin de los tiempos y Meteorito, además de la brasileña London, seleccionadas para la Semana Internacional de la Crítica. En la Jornada de los Autores también aparecerán las argentinas A veces me entra tristeza, otras veces rebelión y El fantasma.
Así, aunque el cine latinoamericano no domine la competencia principal por el León de Oro, sí tendrá una participación significativa en los espacios dedicados a descubrir nuevas voces y propuestas cinematográficas.
La Mostra de Venecia 2026 se presenta, en definitiva, como un festival de contrastes: menos concentrado en el poder de convocatoria de Hollywood, pero todavía repleto de celebridades; con una presencia femenina que vuelve a ser cuestionada, pero con grandes cineastas de distintas generaciones; y con una selección que mira menos hacia la fantasía de la industria y más hacia un mundo marcado por guerras, crisis ambientales, violencia y conflictos políticos.
Durante once días, el Lido volverá a convertirse en uno de los centros de atención de la cinematografía internacional. Y aunque las estrellas seguirán cruzando la alfombra roja, todo apunta a que este año serán las historias y las preguntas incómodas las que buscarán quedarse con el verdadero protagonismo.
