Ante la drástica caída en los precios comerciales del frijol, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la evaluación de un plan de rescate para ampliar el acopio en Zacatecas, aunque condicionó la medida a la disponibilidad del erario. Durante la inauguración de la planta “Beatriz González Ortega” en Sombrerete, el Ejecutivo Federal dejó en claro que la intervención estatal tendrá límites fiscales.
«No se puede prometer algo que no se puede cumplir», fue la directriz impuesta por la mandataria frente a los reclamos del sector agrícola local. La expansión del programa a una segunda etapa requerirá una auditoría de viabilidad financiera, trasladando la presión a la Dirección de Alimentación para el Bienestar para que estructure un esquema de precios de garantía sostenible.
El núcleo de la política implementada busca dinamitar el control que ejercen los intermediarios comerciales («coyotes») sobre el mercado del frijol en la región. La nueva planta estatal procesará 1,400 toneladas mensuales que serán inyectadas directamente al mercado minorista a través de las 26,000 Tiendas del Bienestar, puenteando por completo a las corporaciones privadas de distribución.
La presión sobre las arcas públicas ha escalado aceleradamente en el último año. El padrón de productores subsidiados bajo este esquema pasó de 40,000 en 2025 a 96,000 en 2026. Hasta el momento, el Estado ya ha comprometido la compra de 90,000 toneladas en Zacatecas, asumiendo un riesgo financiero que el mercado abierto se negó a absorber tras la sobreoferta.
El Gobernador David Monreal Ávila, presente en el acto, utilizó la plataforma para justificar los rendimientos del estado, argumentando que la cosecha récord de 480,000 toneladas es resultado directo de la inyección de recursos federales mediante programas paralelos, como el subsidio al diésel agropecuario, la entrega de fertilizantes y el programa Producción para el Bienestar.
La estrategia de absorción estatal del grano obliga a una coordinación inminente entre la federación y el gobierno zacatecano. Las autoridades de Alimentación para el Bienestar deberán regresar a la entidad con un tabulador que defina de manera vinculante cuántos costales adicionales se adquirirán y bajo qué partida presupuestal se financiará el sobreprecio otorgado al productor.
Con Zacatecas controlando una cuarta parte (25%) del acopio de frijol en México, el manejo de esta crisis de precios sentará el precedente para el resto de los estados agrícolas. El gobierno federal asume el costo de garantizar la rentabilidad del campo para sostener la autosuficiencia nacional de 1.2 millones de toneladas, un objetivo político que ahora pondrá a prueba la disciplina fiscal del sexenio.






