Braulio López Ochoa propone captar agua de lluvia en todo México

Por Bruno Cortés

 

El diputado Braulio López Ochoa presentó ante la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para crear el Programa Nacional de Captación de Agua Pluvial, con el objetivo de obligar al Estado mexicano a instalar sistemas de recolección de lluvia en infraestructura pública y viviendas particulares para frenar el colapso de los mantos acuíferos. La propuesta busca modificar la Ley General de Cambio Climático y la Ley de Aguas Nacionales para destinar una partida presupuestal fija que permita financiar esta tecnología en las regiones con mayor sequía.

Para entender qué es una política pública sin enredarse en términos gubernamentales, basta con imaginar cómo administra una familia el dinero del gasto diario: si el agua del grifo se acaba o sale muy cara, la familia busca soluciones prácticas para no quedarse a secas. Una política pública es exactamente eso, pero a gran escala; es el plan de acción con dinero público que aprueban los diputados para resolver un problema gigantesco que afecta la vida de todos, como la falta de agua en las colonias.

El problema económico de fondo es que traer agua limpia a las ciudades cuesta miles de millones de pesos en electricidad, bombas y tuberías gigantescas que viajan desde ríos lejanos. Con el proyecto del diputado López Ochoa, la idea es aprovechar el agua que cae gratis del cielo durante la época de lluvias, filtrarla en los techos de las casas y guardarla en cisternas especiales, reduciendo la necesidad de gastar el presupuesto público en transportar agua en pipas o perforar pozos cada vez más profundos.

En términos sencillos, cuando no hay una política pública sobre el agua, las familias terminan pagando el plato roto comprando pipas privadas o garrafones caros para lavar la ropa y cocinar. Si la iniciativa se aprueba, las nuevas construcciones y los edificios del gobierno, como escuelas y hospitales, tendrán la obligación legal de captar la lluvia, lo que aligerará la carga sobre los tubos de la red pública y evitará que las tuberías se queden vacías durante la época de calor.

Los datos técnicos presentados en el Congreso indican que México pierde más del sesenta por ciento del agua de lluvia debido a la falta de coladeras especiales y tanques de almacenamiento, dejando que las tormentas se vayan directo al drenaje mezcladas con la basura de las calles. Al instalar filtros y tanques de almacenamiento masivo, ese volumen de agua podría surtir a millones de hogares durante los meses en que no cae ni una sola gota de lluvia.

El dinero para poner en marcha estos sistemas de captación saldría de los fondos que el país ya tiene etiquetados para combatir el cambio climático y mejorar la infraestructura urbana. Al convertir la recolección de lluvia en una obligación oficial, las secretarías de Estado tendrán que transferir recursos a los municipios para subsidiar los filtros y tinacos en las zonas de mayor marginación, donde la gente no tiene ingresos suficientes para comprar la maquinaria por su cuenta.

Esta iniciativa se suma a una serie de propuestas parlamentarias que buscan frenar el sobrecalentamiento de las ciudades y la sobreexplotación de los ríos del país. De salir adelante en las comisiones dictaminadoras de la Cámara de Diputados, el Programa Nacional de Captación de Agua Pluvial sentará las bases para que México deje de desperdiciar la lluvia y comience a gestionar sus recursos naturales con visión de futuro y ahorro económico.

Entradas relacionadas

Deja un comentario