Contrarreloj en el Senado: adiestramiento con Navy SEAL arrancaría el 29 de octubre y aún espera aval

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Por Bruno Cortés

El calendario aprieta. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió al Senado de la República autorizar que 28 elementos del Equipo 4 de los Navy SEAL de Estados Unidos ingresen a México para un adiestramiento que, según el propio oficio, debería comenzar el jueves 29 de octubre. La Cámara alta lo informó este martes 27, cuando la solicitud se encontraba apenas en manos de la Comisión de Marina, a la que fue turnada el lunes 26.

Eso significa que, entre el turno a comisión y la fecha de inicio propuesta, hay solo tres días, y apenas dos desde que el Senado dio a conocer el tema. En ese lapso tendría que darse el análisis en comisión, la elaboración de un dictamen y su votación en el pleno.

Las fechas del oficio

De acuerdo con el boletín de la Coordinación de Comunicación Social del Senado, el entrenamiento “Evento No. SOF 19 Adiestramiento de Operaciones Terrestres y Marítimas con el personal de SEAL y UNOPES” se desarrollaría del 29 de octubre de 2026 al 15 de abril de 2027.

Entre ambas fechas hay 168 días, es decir, poco más de cinco meses y medio en los que el contingente estadounidense permanecería en instalaciones de la Armada de México. El periodo cruzaría el cierre de 2026 y el arranque de 2027.

Por qué no puede empezar sin el Senado

La Constitución, en su artículo 76, faculta al Senado para autorizar el paso de tropas extranjeras por el territorio nacional. Sin ese aval, el ingreso del personal militar estadounidense no podría concretarse.

La Cámara de Senadores ha atendido este tipo de solicitudes en varias ocasiones, como ocurrió con el ingreso de otro grupo de operaciones especiales de Estados Unidos avalado en febrero. Incluso, en diciembre pasado se planteó un periodo extraordinario para autorizar movimientos de tropas, una muestra de que el calendario de estos permisos suele condicionar la agenda legislativa.

Qué se haría durante esos meses

Los 28 Navy SEAL impartirían adiestramiento a 87 elementos de la Unidad Naval de Operaciones Especiales y de la Unidad de Inteligencia Naval en dos sedes: el Centro de Adiestramiento Avanzado de la Armada de México, en Donato Guerra, Estado de México, y el Sector Naval de Puerto Cortés, en Isla Margarita, Baja California Sur.

El ingreso sería a bordo de una aeronave tipo “Hércules C-130” de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, con “equipo táctico, municiones y armamento orgánico”, por la Base Aeronaval de La Paz, donde los recibiría personal de la Unidad Naval de Operaciones Especiales mexicana.

El programa busca “mejorar las capacidades de las Fuerzas Especiales de México” en rubros como combate cercano en interiores, procedimientos de reacción a contacto, medicina táctica, patrullaje urbano, exploración y detección de explosivos, técnicas de francotirador, enganche y abordaje de embarcaciones, y operaciones de interdicción marítima. Se trata de capacidades que complementan otras tareas de la institución, como las capacidades que mostró la Armada en Veracruz.

Una sesión con agenda cargada

La solicitud se suma a otros asuntos que el Senado atendió en la sesión de este martes. El pleno concedió licencia a la senadora Ruth González Silva, del PVEM, para separarse de sus funciones el 27 y 28 de octubre; el presidente de la Mesa Directiva, Higinio Martínez Miranda, informó que Virginia Zúñiga Maldonado se reincorpora como senadora. También se recibió el aviso de la renuncia de la jueza Mariana Vieyra Valdés, adscrita al Centro de Justicia Penal Federal en el Estado de México.

Los escenarios

El boletín no informa si la Comisión de Marina ya convocó a reunión para dictaminar ni si existe un acuerdo para llevar el tema al pleno esta misma semana. Con esa información pendiente, hay dos caminos posibles: que el Senado procese la solicitud con rapidez para respetar la fecha planteada, o que el arranque del adiestramiento tenga que esperar a que concluya el trámite legislativo.

En cualquiera de los dos casos, la decisión final corresponde a las y los senadores, que deberán votar si autorizan la presencia del contingente estadounidense durante casi medio año en instalaciones navales del país.

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