Casi 15 millones de mujeres de 50 años o más: el dato del Censo que llevó la menopausia al debate

Ladera con casas de colores amarillas, rosas y blancas en un pueblo de México, rodeada de vegetación bajo un cielo claro

Por Bruno Cortés

Cerca de 15 millones. Esa es la cifra de mujeres de 50 años o más que registró en México el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi, y es el dato con el que la senadora Lizeth Sánchez García, del PT, dimensionó la importancia de hablar de la menopausia. Lo hizo durante el conversatorio “Plenopausia: visibilizando un estigma para su atención integral”, realizado en la nueva sede del Congreso del estado de Puebla, de acuerdo con un boletín que el Senado de la República difundió este lunes 26 de octubre.

La legisladora subrayó que esas mujeres enfrentan de forma distinta sus necesidades y su manera de vivir esta etapa de la vida. Es decir, no hay una sola experiencia de la menopausia: cada mujer la atraviesa con circunstancias, síntomas y apoyos diferentes.

Por qué importa la cifra

Hablar de cerca de 15 millones de mujeres de 50 años o más cambia la escala del tema. Deja de ser un asunto que se comenta en voz baja entre amigas o en el consultorio y se convierte en una cuestión que involucra a una parte muy amplia de la población del país, con efectos en el trabajo, en la vida familiar y en los servicios de salud.

Por ello, explicó Sánchez García, es necesario ampliar la red entre mujeres para que se informen, para que aprendan a enfrentar los síntomas de la menopausia y para unir esfuerzos que permitan acompañarlas. La conversación pública sobre el tema ha cambiado en los últimos años, como lo reflejan textos sobre el cambio en la conversación sobre la menopausia, los derechos laborales y la salud femenina.

Más de un año de trabajo

La senadora recordó que desde hace más de un año en el Senado se han realizado encuentros con especialistas, activistas y organizaciones para hablar de este proceso biológico. “Hemos trabajado para construir una red de apoyo entre mujeres, donde podamos compartir nuestras experiencias y sentirnos acompañadas”, afirmó.

Qué enfrentan en esta etapa

La legisladora del PT describió algunos síntomas frecuentes: dolores de cabeza, molestias en las articulaciones, cansancio, cambios en el ánimo o dificultad para concentrarse. Y lo que más pesa, dijo, es que la vida no se detiene: “hay una familia que atender, trabajo que cumplir, responsabilidades que no esperan y muchas hacemos un esfuerzo enorme para continuar, aunque por dentro necesitemos una pausa”.

Señaló, además, que el entorno suele responder con prejuicios: “Cuando se nos nota el cansancio o estamos más irritables, a veces recibimos un juicio antes que una pregunta”.

La otra cifra: cuántas tienen síntomas

Al dato demográfico se sumaron las cifras clínicas. La doctora María de Lourdes Basurto Acevedo, secretaria general de la Academia Nacional de Medicina de México, refirió que, de acuerdo con la Asociación Mexicana para el Estudio del Climaterio, 61 por ciento de las mujeres presenta agotamiento físico y mental durante esta etapa; 54.2 por ciento, irritabilidad y estado de ánimo depresivo; 53.3 por ciento, problemas para dormir, y 52.8 por ciento, molestias articulares y musculares.

Puestas lado a lado, ambas referencias ayudan a entender el tamaño del reto: un grupo muy numeroso de mujeres y una proporción mayoritaria con síntomas que afectan su descanso, su ánimo y su cuerpo. Los hábitos cotidianos también forman parte de la conversación, desde la alimentación en la menopausia hasta el ejercicio de fuerza después de los 50, siempre con orientación profesional.

Silencio y normalización

La senadora Blanca Elizabeth Fiesco Díaz, de Morena, consideró que el conversatorio es una oportunidad para dar voz a quienes por mucho tiempo permanecieron en silencio y para avanzar hacia una atención digna, integral y humana para todas las mujeres. “Romper este silencio”, acotó, “es un acto de justicia y empatía que permite reconocer, acompañar y dignificar a las mujeres en cada etapa de su vida”.

En la misma línea, Carmen González Serdán, coordinadora de las Casas Carmen Serdán de Puebla, señaló que durante años muchas mujeres han vivido esta etapa en silencio, han minimizado sus síntomas y han normalizado su malestar, sin expresar sus dudas y, en ocasiones, sin recibir la atención que necesitan.

Para la coordinadora, la menopausia no debe ser motivo de vergüenza, sino una oportunidad para hablar, informarse y garantizar una atención integral, oportuna y, sobre todo, humana.

Una pregunta de fondo

Más allá de los números, Sánchez García dejó planteada una interrogante que atraviesa todo el debate: “¿en qué momento nos acostumbramos a esperar tanto de las mujeres?”. Con casi 15 millones de mujeres de 50 años o más en el país, la respuesta a esa pregunta no es menor.

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