Doble jornada y sin “tiempo propio”: el diagnóstico de Amalia García sobre quienes cuidan

Cocina de una casa con estufa, repisas con trastes y ventana con luz natural

Por Bruno Cortés

Para muchas mujeres, la jornada no termina al salir del trabajo. Continúa en casa, con hijos, adultos mayores o familiares enfermos, y vuelve a empezar al día siguiente. Esa realidad fue el centro del mensaje de la senadora Amalia García Medina, de Movimiento Ciudadano, durante la conmemoración del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo en el Senado de la República.

Según el boletín 0380 de la Coordinación de Comunicación Social del Senado, difundido este viernes 30 de octubre, la legisladora refirió que recientemente se advirtió de una doble y hasta múltiple jornada de trabajo, en la que no existe el “tiempo propio”, porque las cuidadoras carecen de la mayor parte de su día o de un espacio para ellas.

Un trabajo que sostiene todo lo demás

García Medina mencionó que hasta hace poco esta labor era “invisible” y no se consideraba para percibir un salario, a pesar de ser una responsabilidad cotidiana que “permite la marcha del planeta y de la humanidad”.

La senadora también afirmó que las mujeres “siguen siendo el proletariado de la humanidad”, como señala la economista española María Ángeles Durán, en alusión a las labores de cuidados que realizan diariamente.

El boletín recuerda la definición de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): el cuidado abarca labores directas, como atender a un niño o a una persona enferma, e indirectas, como cocinar o limpiar. Por eso la doble jornada no se limita a acompañar a alguien; incluye las tareas del hogar que permiten que la vida diaria funcione.

Que los hombres también cuiden

Frente a ese diagnóstico, la legisladora hizo un llamado a reconocer el valor del trabajo de cuidados, que recae principalmente en las mujeres, y a su distribución igualitaria. Pidió además construir un sistema sólido que garantice condiciones laborales dignas para quienes se dedican a estas actividades.

Expresó que es urgente impulsar transformaciones en la sociedad, en el ámbito legislativo, en las políticas públicas y en la distribución del presupuesto, para que el acompañamiento de niños, adultos mayores o enfermos no se considere una tarea exclusiva de las mujeres, sino que también lo realicen los hombres.

La exigencia se suma a otras voces del Poder Legislativo; en San Lázaro, por ejemplo, se ha registrado la exigencia de diputadas de resultados en igualdad sustantiva.

El documento y la reforma pendiente

En la misma actividad, García Medina presentó el documento “El Peso del Cuidado. Desigualdad política en clave de género”, un análisis sobre cómo estas responsabilidades influyen en la desigualdad entre mujeres y hombres. La coordinadora del texto, María Dolores “Lolis” López Jara, integrante de Sorora, asentó que los cuidados eran un término meramente de casa o del amor incondicional, y que es positivo que ahora se visibilicen también en lo público y lo político.

La senadora lamentó que se encuentre en la “congeladora parlamentaria” del Senado una reforma en materia de cuidados dignos, sobre los derechos de las personas que los llevan a cabo y el autocuidado, porque “hay resistencias” para aprobarla. El boletín no detalla cuáles son esas resistencias ni en qué comisión está la propuesta.

Lo que busca la fecha

El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo se celebra cada 29 de octubre. De acuerdo con el boletín, la conmemoración tiene como objetivo eliminar los estereotipos de género asociados a estas labores, generar empleos dignos en el sector y garantizar el derecho de las mujeres al trabajo y a la igualdad salarial, incluidas aquellas que asumen responsabilidades de cuidado.

Claudia Corichi García, presidenta nacional de la organización Sorora AC, sostuvo que esta fecha les recuerda que gracias a la dedicación de las mujeres se atiende a la niñez, a las personas mayores y a quienes enfrentan una enfermedad o discapacidad.

Un Senado en morado

Al final, Amalia García encabezó la ceremonia para iluminar de color morado el Senado de la República. El senador Emmanuel Reyes Carmona, de Morena, quien también participó en el debate sobre ética médica en el que participó un día antes, indicó que iluminar el recinto es una señal de memoria y de compromiso, pues cuidar no debe significar renunciar a lo que se desea, sino que se debe reconocer a quienes acompañan.

La reflexión resuena con la experiencia de familias que cuidan a un integrante con alguna condición de salud y que han llevado sus demandas a la Cámara alta, como las familias con síndrome de Rett que acudieron al Senado.

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