Por Bruno Cortés
En medio de la conversación sobre inteligencia artificial, robótica y genética, el presidente de la Comisión de Salud del Senado de la República, José Manuel Cruz Castellanos, hizo una pausa para preguntar algo que cualquier paciente entiende: ¿de qué sirven los avances clínicos si se pierde la capacidad de mirar a los ojos al paciente?
La interrogante, recogida en el boletín 0374 del Senado, marcó el tono del conversatorio “El ejercicio ético de la medicina: garantía para la salud y dignidad del paciente”, que el legislador encabezó este jueves 29 de octubre con médicos de diversas ramas, abogados y representantes de organizaciones civiles.
Lo que lleva un paciente a la consulta
Cruz Castellanos explicó que cuando una persona acude al médico no sólo presenta una enfermedad, sino miedo, incertidumbre, angustia y también la esperanza de encontrar una respuesta que le devuelva la tranquilidad.
Por eso, dijo según el boletín, en ese momento la medicina deja de ser sólo una ciencia y se convierte en uno de los actos más profundos de la humanidad. La idea coloca al paciente no como un caso clínico, sino como una persona con temores y expectativas que el profesional de la salud también debe atender.
Avances sí, pero con conciencia
El senador no se opuso a la innovación. Reconoció que se vive una época extraordinaria por los avances en inteligencia artificial, robótica, genética, diagnósticos moleculares y nuevos tratamientos, y que la innovación ha transformado la capacidad de prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades.
Su planteamiento fue que el ejercicio de los profesionales de la salud debe sustentarse en la conciencia, la responsabilidad y el respeto a la dignidad del paciente. “La tecnología jamás podrá sustituir la conciencia moral de un médico”, afirmó.
Y añadió: “Ninguna tecnología puede asumir esa responsabilidad y el respeto por la dignidad, autonomía y vida humana”.
La dignidad, en la práctica
El senador Emmanuel Reyes Carmona, de Morena, aportó la parte práctica. De acuerdo con el boletín, subrayó que la ética médica se refleja en acciones concretas: escuchar sin prejuicios al paciente, respetar la confidencialidad, explicar con claridad un diagnóstico, informar sobre las opciones de tratamiento y acompañar a las personas en sus decisiones.
También se refirió a la honestidad de reconocer los propios límites, como cuando un profesional decide si toma o no un caso, pide el apoyo de alguien con mayor conocimiento o refiere a su paciente a una unidad especializada. Para el legislador, eso no debilita la medicina, sino que la hace más responsable.
Desde la perspectiva del paciente, Reyes Carmona señaló que la persona tiene derecho a saber quién le atiende, cuál es su formación y qué le propone como tratamiento; a conocer los beneficios y riesgos de un procedimiento, hacer preguntas y tomar una decisión libre e informada.
Coincidencia: vigilar que se cumpla la ley
Los especialistas y representantes de la sociedad civil que participaron coincidieron en la necesidad de que la autoridad vigile el cumplimiento de la ley por parte de todo el ecosistema de salud.
Reyes Carmona hizo votos porque el conversatorio ayude a identificar desafíos, fortalecer la coordinación interinstitucional y valorar las acciones necesarias para que la atención médica sea cada vez más segura, humana y accesible.
Un tema que vuelve al Senado
La dignidad del paciente ha estado presente en otras discusiones recientes de la Cámara alta, como la de las familias con síndrome de Rett que pidieron protocolos y respeto a sus derechos, o la que abrió el dato del Censo que llevó la menopausia al debate. En el terreno laboral del sector, el IMSS anunció un aumento salarial de 8% para sus trabajadores.
La Comisión de Salud, además, aprobó el miércoles 28 de octubre, con 15 votos, un dictamen para prohibir las cirugías estéticas y cosméticas en menores de 18 años, salvo las reconstructivas, según informó el Senado.
El boletín del conversatorio no da cuenta de iniciativas derivadas del encuentro; fue un espacio de reflexión entre legisladores, médicos, abogados y organizaciones civiles.
