Los sellos negros que aparecen en alimentos y bebidas preenvasados buscan convertir información nutricional compleja en una advertencia visible. Entenderlos ayuda a comparar productos antes de comprarlos y a reconocer cuándo un alimento supera los criterios establecidos para determinados nutrimentos.
La Procuraduría Federal del Consumidor explica que este sistema forma parte de la NOM-051 y responde a la necesidad de ofrecer información clara. Su propósito es que las personas puedan identificar excesos sin depender exclusivamente de mensajes publicitarios o del diseño del empaque.
La Secretaría de Salud identifica cinco advertencias: exceso de calorías, azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio. Cada sello comunica una condición específica; por eso conviene leer cuáles aparecen en el producto, en lugar de observar únicamente cuántos tiene.
A estas advertencias se suman las leyendas precautorias sobre cafeína y edulcorantes dirigidas a proteger a niñas y niños. Son mensajes distintos de los cinco sellos, aunque también aportan información relevante para decidir qué productos llevar a casa.
La lectura del frente puede complementarse con la tabla nutricional, la lista de ingredientes y el contenido del envase. Revisar estos apartados permite entender mejor qué se está comprando y evita que una frase atractiva sustituya la información disponible.
Para una comparación útil, resulta razonable revisar productos semejantes y prestar atención a la cantidad declarada. Una presentación más pequeña no debe confundirse automáticamente con una composición diferente: el tamaño del paquete y el contenido nutricional son aspectos que deben observarse por separado.
Profeco señala que su laboratorio analiza productos de consumo habitual para comprobar la veracidad y el cumplimiento de la información comercial. Los resultados difundidos en la Revista del Consumidor pueden complementar la lectura de etiquetas cuando se desea conocer un producto con mayor detalle.
El etiquetado también tiene una dimensión familiar. Involucrar a quienes hacen las compras en la lectura de advertencias vuelve más fácil conversar sobre los alimentos que se consumen cotidianamente, sin reducir toda la alimentación a una sola elección en el supermercado.
La utilidad de los sellos está en hacer visible una parte importante de la información. Dedicar unos segundos a revisarlos, junto con los demás datos del empaque, permite que la decisión de compra responda mejor a lo que contiene el producto y menos a lo que promete su publicidad.
Imagen ilustrativa generada con IA.
