Gibrán Ramírez acusa búsqueda de fuero en Morena

Por Bruno Cortés

 

La salida de Andrés Manuel López Beltrán de la Secretaría de Organización de Morena sigue generando reacciones dentro y fuera del oficialismo. Esta vez fue el diputado de Movimiento Ciudadano, Gibrán Ramírez Reyes, quien lanzó una de las críticas más duras al asegurar que la intención del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador de buscar una diputación federal tendría como objetivo conseguir fuero constitucional y evitar enfrentar señalamientos públicos y judiciales.

Desde el Senado, en el marco de la Comisión Permanente, Ramírez Reyes aseguró que López Beltrán estaría intentando deslindarse de responsabilidades relacionadas con el manejo interno de Morena, especialmente después de los resultados electorales y de diversos señalamientos políticos que han rodeado a figuras cercanas al partido. En términos simples, el diputado plantea que el paso de “Andy” López Beltrán hacia una candidatura no sería solamente un movimiento político natural, sino también una forma de obtener protección política.

El tema del fuero vuelve a colocarse en el centro de la discusión pública. El fuero constitucional es una figura legal que protege a legisladores y algunos funcionarios de ser procesados penalmente mientras ocupan el cargo. Aunque nació para evitar persecuciones políticas, en México muchas veces la ciudadanía lo percibe como un mecanismo que algunos políticos utilizan para blindarse ante investigaciones o acusaciones.

Gibrán Ramírez fue todavía más allá y aseguró que sería una mala señal para su generación y para la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM que López Beltrán llegara al Congreso. Según dijo, el hijo del expresidente no ha aclarado distintos señalamientos públicos y actúa bajo la idea de tener un “derecho de sangre” para participar en la vida política nacional.

El legislador de Movimiento Ciudadano también recordó la cercanía pública de López Beltrán con personajes polémicos de Morena como los gobernadores Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, ambos señalados en distintos momentos por presuntas irregularidades y cuestionamientos políticos. Para Ramírez Reyes, esas relaciones terminaron construyendo una “marca personal” que perseguirá políticamente al hijo del expresidente mientras no existan explicaciones claras sobre esos vínculos.

Además, acusó que López Beltrán ha sido relacionado con contratistas del Gobierno Federal y sostuvo que alguien con ese nivel de cuestionamientos no puede aspirar a convertirse en una voz importante dentro del Congreso sin antes aclarar las dudas públicas. Aunque hasta ahora no existen acusaciones judiciales directas contra López Beltrán, las declaraciones reflejan cómo la oposición busca golpear políticamente a Morena en uno de sus puntos más sensibles: el discurso anticorrupción.

En la misma conversación, Gibrán Ramírez también arremetió contra el senador morenista Adán Augusto López Hernández, a quien describió como “un hombre de negocios” con fuerte influencia en Tabasco. Según el diputado, existe preocupación dentro y fuera de Morena por posibles redes políticas y financieras que involucrarían a distintos estados y personajes ligados al partido, incluyendo menciones al llamado “huachicol fiscal”, una práctica relacionada con evasión de impuestos en combustibles.

Otro tema que tocó fue la ausencia del senador Enrique Inzunza Cázarez en sesiones de la Comisión Permanente. Ramírez aseguró que no existe una justificación oficial para sus faltas y acusó que Morena podría permitir este tipo de situaciones debido a la mayoría legislativa que mantiene actualmente en el Congreso.

Finalmente, el diputado criticó los llamados desde el oficialismo para dejar de consumir ciertos medios de comunicación, al considerar que representan intentos de censura y control sobre la opinión pública. Según dijo, el Gobierno Federal estaría preocupado por el desgaste político provocado por recientes escándalos y por el deterioro de la percepción ciudadana.

Las declaraciones muestran que, rumbo a los próximos procesos electorales, el debate político ya no gira únicamente alrededor del expresidente López Obrador, sino también sobre quiénes heredarán el liderazgo y el control político dentro de Morena, un partido que empieza a entrar en una etapa de sucesión interna marcada por disputas, acusaciones y nuevos grupos de poder.

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