La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, presentó la modernización integral del Tren Ligero “El Ajolote”, un proyecto con una inversión cercana a los 2 mil 400 millones de pesos que busca duplicar la capacidad del sistema hasta alcanzar 250 mil usuarios diarios. Aunque el gobierno capitalino aseguró que la obra responde a una estrategia permanente de movilidad y justicia territorial, el anuncio ocurre en medio de las presiones por acelerar infraestructura rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Durante el acto realizado en la terminal Taxqueña, la mandataria capitalina afirmó que la modernización no es una intervención temporal vinculada al Mundial, sino una obra “que se queda” para beneficiar a habitantes del sur de la capital, principalmente de las alcaldías Tlalpan, Coyoacán y Xochimilco. Según explicó, el objetivo central es reducir tiempos de traslado y mejorar las condiciones de movilidad en una de las zonas con mayor demanda de transporte público.
El proyecto contempla la incorporación de 17 nuevos trenes eléctricos modelo TE-95, fabricados en China, que se sumarán a la flota existente para alcanzar 34 unidades operativas. De acuerdo con el director general del Servicio de Transportes Eléctricos (STE), Martín López Delgado, cada convoy tiene capacidad para transportar hasta 750 pasajeros y una vida útil estimada de 30 años.
La administración capitalina detalló que mil 400 millones de pesos fueron destinados a la compra de los nuevos trenes; 800 millones al sistema ferroviario de regulación y control de tránsito, y 200 millones a la rehabilitación de estaciones. Las nuevas unidades cuentan con doble cabina articulada, videovigilancia, sistemas de comunicación interna, accesibilidad universal y frenado regenerativo para disminuir el consumo energético.
Uno de los principales argumentos del gobierno local ha sido el combate a la llamada “pobreza de tiempo”. Actualmente, el trayecto entre Taxqueña y Xochimilco puede superar los 40 minutos en horas pico; con la modernización, la frecuencia de paso se reducirá de seis a cuatro minutos en una primera etapa y posteriormente a tres minutos. Sin embargo, especialistas en movilidad han advertido en distintos proyectos de infraestructura que la disminución real de tiempos dependerá también de la operación continua, mantenimiento y control de cruces viales.
La obra incluyó además la intervención de 17 de las 18 estaciones del sistema, donde se realizaron trabajos de rehabilitación eléctrica, iluminación, renovación de andenes, cubiertas y sustitución de pisos. El titular de la Secretaría de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, informó que en seis estaciones se ampliaron las techumbres para permitir el funcionamiento de trenes acoplados y aumentar la eficiencia operativa.
Como parte de las acciones complementarias, el gobierno capitalino también rehabilitó el Centro de Transferencia Modal (Cetram) Taxqueña con una inversión de 150 millones de pesos. Las obras incluyeron mejoras en iluminación, accesos, puentes peatonales, repavimentación y la construcción de un biciestacionamiento con capacidad para más de 200 bicicletas.
Durante su discurso, Brugada Molina insistió en que la modernización forma parte de la estrategia de electromovilidad impulsada por la administración capitalina, que busca ampliar la red de transporte eléctrico en la ciudad. La mandataria vinculó el proyecto con una política de “justicia territorial” para comunidades históricamente rezagadas del sur capitalino, una narrativa que también ha acompañado otras obras de infraestructura de su gobierno.
El nuevo nombre del sistema, “El Ajolote”, fue presentado como un símbolo de identidad y resistencia asociado a la memoria lacustre de Xochimilco y a la conservación del anfibio endémico del Valle de México. La mandataria defendió incluso el concepto de “ajolotizar” la ciudad como una estrategia de recuperación del espacio público y transformación urbana.
En el evento participaron funcionarios federales y locales, entre ellos el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva Medina, así como representantes empresariales y autoridades de las alcaldías involucradas. El gobierno capitalino sostuvo que la modernización del Tren Ligero será una de las principales obras de movilidad sustentable que permanecerán después de la justa mundialista de 2026.
